RETORNO A ÍTACA: ODISEA GRIEGA POR LOS MARES DEL EURO

El que se obstina con una idea es un necio, el que se ilusiona  un ingenuo y el que la desarrolla para aprovecharla un sabio ...”

El 9 de mayo se cumplieron 60 años del día que unos verdaderos sabios europeos se sentaron para hacer una única Europa. Sólo habían pasado 5 años del fin de la II Guerra Mundial con Alemania enfrentada al resto.

Estos primeros días de mayo de 2010 han demostrado que una crisis económica es capaz de hacer incumplir todas aquellas voluntades de nuestros sabios en su visión de la Unión Europea.

La tardanza en actuar por las presiones de Ángela Merkel, ha sido una clara señal que Europa se mira al ombligo y no tiene líderes para capitanear el barco a través de los riesgos de los mares económicos globalizados. No sólo ha padecido Grecia los envites de los mercados especulativos sino que la indecisión o intencionado retraso a tomar medidas ha puesto en peligro otras economías de la Unión – Portugal, España, Irlanda, Italia y Reino Unido – sino también ha puesto en duda la propia razón del Euro y la incompleta estructura que lo sustenta.

Hay que recordar a los actuales líderes que hoy gobiernan los Estados Miembros que el Tratado de Maastricht en sus Artículos 99 & 104, formalmente denominado Tratado de la Unión Europea, y cuya última reforma ha sido en el Tratado de Lisboa, incluye un pacto que no sólo habla de la estabilidad presupuestaria sino que insiste en el crecimiento progresivo de cada Estado Miembro. Dicho pacto se tituló Pacto de Estabilidad y Crecimiento, por lo que ambos van unidos y no por separado.

La insistencia por parte de Alemania de la estabilidad, apoyada en menor medida por Francia, donde se fija 2013 como fecha límite para volver al 3% del déficit presupuestario estatal es una insensatez si no se tiene en cuenta que tal exigencia debe ir unido al correspondiente crecimiento de cada economía de modo proporcional.

Como en esa odisea que viviera Ulises en los mares a su paso por el Estrecho de Mesina, la rígida postura germana son cantos de sirena que calman las tormentas hoy y preparan para mayores desastres.

Los vaivenes especulativos de las bolsas europeos con sus caídas de las semanas pasadas y la euforia de ayer, es la indicación que el Euro sigue a la merced del capricho de los que verdaderamente dictan las tendencias con rumores y presiones. Llevamos un par de años escuchando que el sistema financiero necesita mayor supervisión y que hasta las agencias de rating deben ser reguladas en su actividad pero nadie ha dado un paso, salvo cuando en economías como la alemana, la francesa o la británica tuvieron no sólo que aportar enormes sumas para sanear sus bancos sino hasta nacionalizar alguna.

Algunos son los mismos bancos que están en peligro caso de que Grecia declarara suspensión de pagos de su deuda pública. Mientras que bancos españoles casi no tienen presencia en ese asunto, los bancos alemanes, francesas y algún británico poseen el 60% de la deuda griega. Algún banco, como el Deutsche Bank alemán, ha solicitado financiación del BCE al 1% y ha estado comprando esa deuda con un rédito del 6%, y ahora casi alcanzando el 10%. ¿Es esa la forma de demostrar la unión de Europa?

Las aguas en cual navegamos la nave Unión Europea no sólo tiene los riesgos económicos de una estructura incompleta sino que se aparcó en aquel entonces el desarrollo de los otros dos pilares de Maastricht contemplados como  – asuntos de interior y justicia & política exterior y de seguridad común. Puesta finalmente en marcha el Tratado de Lisboa, algunos miembros poderosos ya han dificultado el cumplimiento de las cláusulas de ese tratado adicional. Ni se deja que gobierne el recién nombrado presidente único ni parece haber intención de desarrollar una política exterior común. Merkel y Sarkozy han querido manejar a Van Rompuy aunque éste aparentemente se resistiera.

Y añadido a todo ello, los últimos acontecimientos políticos complican aún más la situación, como lo he ido previendo en otros blogs.

En las elecciones británicas del pasado jueves, aun ganando el conservador David Cameron las elecciones, el Reino Unido tiene un nuevo parlamento sin clara mayoría para gobernar. El candidato liberal Nick Clegg tiene la llave para la gobernanza de conservadores o laboristas. Si decide apoyar a Cameron, la UE tiene serios problemas en el horizonte, por la postura anti-europeísta de los tories de Cameron. Si decide respaldar al dimisionario Gordon Brown, Clegg que es pro-UE podrá compartir gobierno un tiempo limitado antes de convocar nuevas elecciones. En cualquier caso, la inestabilidad del gobierno británico que salga de las negociaciones no durará toda la legislatura.

Para complicar todo más de lo que ya está, Ángela Merkel ha sido castigada en las últimas elecciones del mayor länder alemán, Renania del Norte-Westphalia. A partir de ahora, deja de tener mayoría en el Bundesrat que tiene potestad para ratificar las leyes en la Alemania federal. Así que ni podrá bajar impuestos, ni romper la moratoria nuclear ni retirar beneficios sociales porque ella lo quiera o se lo impongan sus socios liberales. ¿Ha llegado el momento de la verdad para la Merkel en su papel de Medea (ver blog anterior) en esa su política de desconfianza en el escenario europeo?

¿Y dónde queda España? Precisamente en su turno de presidencia semestral, los vaivenes de las tormentas alrededor de la crisis y en los mares del Euro, España quizá debió ejercer con mayor decisión su ocasión de liderazgo. Concedió un aplazamiento a Brown al no incluir en el orden del día de la cumbre de líderes el asunto de la regulación de las entidades financieras. Mañana igual Brown ya no estará en 10 Downing St. Y si siguiera, de todas formas ya le queda corta travesía hasta su retirada como líder laborista en otoño. ¿Se equivocó Rodríguez Zapatero con su talante galante hacia el británico cuando la “ossi” Merkel le acosaba con llamaradas al cogote?

En estas últimas semanas, he sentido gran frustración por ser un europeísta convencido que no ve en los líderes actuales lo que la Unión Europea está pidiendo a gritos.

¡Queremos una UE de los ciudadanos! Ya está bien de una Europa de los estados con líderes que se miran el ombligo y no tienen la grandeza que tuvieron sus antecesores hace 60 años.

Fernando Fuster-Fabra

One response to this post.

  1. […] el Reino Unido para desplazar al primer ministro laborista, Gordon Brown, del Nº 10 de Downing St. https://fernandofusterfabrasblogesp.wordpress.com/2010/05/11/retorno-a-itaca-odisea-griega-por-los-ma… , esta semana han llegado los nuevos cambios en los Países Bajos y Bélgica que hacen muy incierto […]

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