Posts Tagged ‘Barack Obama’

LÍDERES Y MENTIRAS

World leaders

 

Los demás nos juzgan por nuestros actos pasados, nosotros nos valoramos por lo que podríamos hacer, pero parece que nadie se molesta en ver lo que hacemos aquí y ahora.”

–       Fernando Fuster-Fabra Fdz.

 

Versión en inglés: http://wp.me/pv6EY-9e

 

El año 2012 pudo haber sido el punto de inflexión para la crisis pero ha resultado ser el de consolidación de un estilo nefasto de gobernar el mundo.

 

Los relevos entre los cargos electos o nombrados de los países relevantes para los designios de la economía global apenas han aportado cambios sustanciales en los criterios de gobernanza.

 

Un Barack Obama que incumplió varias de sus promesas electorales en su primer mandato acabó siendo reelegido mientras las intromisiones diplomáticas de su país seguían dejando muertes en las calles de Oriente Medio. Hoy, sigue enzarzado en un tira y afloja con sus adversarios políticos al borde del ‘abismo fiscal’, con el peligro mundial que ello implica para las demás economías estatales.

 

El relevo en China no ha mermado las férreas medidas de censura que padecen los ciudadanos en su camino hacia la comunicación global a través de las nuevas tecnologías. Mientras lucen trenes de alta velocidad frenan los derechos humanos.

 

Los líderes europeos no se ponen de acuerdo en cómo debe manejarse una crisis que recibe un nombre (Crisis del Euro) que ni siquiera tiene que ver con la realidad. Ni entro ya en detallar sus debilidades individuales porque sería una retahíla interminable.

 

Latinoamérica no deja de ser un barril de pólvora que podría estallar según quien sostiene la cerilla en cada momento. Van desde la inflación del sur hasta las matanzas a manos de las mafias de la droga del norte, por citar extremos.

 

La India lleva el lastre de lo más negativo de sus tradiciones, siendo incapaz de aprovechar la oportunidad que le brinda el momento. La corrupción, como en muchos otros lares contamina el aire tanto como su caduco sistema de transporte.

 

Rusia difícilmente será una verdadera democracia mientras haya personas como Putin que quieran perpetuarse en el poder. La sombra del Kremlin planea como un buitre sobre sus antiguos dominios de antaño.

 

Japón acaba de elegir un nuevo primer ministro de la vieja escuela esperando que saque a flote su estancada economía justo cuando se enfrenta a un conflicto territorial con la vecina China sobre un puñado de islas en el Mar de China.

 

La triste realidad es que 2012 ha sido un año desperdiciado por un atajo de líderes que no sólo incumplieron sino que mintieron, algunos bastante descaradamente.

 

¿Quiénes son los que les dirigen y quiénes son los que verdaderamente gobiernan el mundo?

  

 

Fernando Fuster-Fabra

Sitges – Barcelona, España   

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EL CASINO DEL CAPITALISMO y SU RULETA TRUCADA

Podría perdonar a Alfred Nobel por haber inventado la dinamita pero sólo un demonio en forma humana pudo haber inventado el Premio Nobel.

–       George Bernard Shaw

English Version:

http://wp.me/pv6EY-7K

He llegado a dudar si el ocurrente Bernard Shaw, al decir lo que dijo del Premio Nobel, tenía razón; especialmente después de los premios en 2009 (Barack Obama), pasando por el de 2010 (Liu Xiaobo) para llegar al de 2011 donde el premio es compartido por tres mujeres (Ellen Johnson Sirleaf, Leymah Gbowee and Tawakkul Karman) “por su lucha sin violencia por la seguridad de los derechos de la mujer a la plena participación en la labor de construir la paz”.

Mientras que el premio a Obama fue prematuro como el tiempo ha demostrado, la compensación para Liu Xiaobo ha sido una encarcelación más prolongada a consecuencia del silencio occidental; y las tres mujeres de (Ellen Johnson Sirleaf & Leymah Gbowee) y El Yemen (Tawakkul Karman) bien podrían que esperar siglos antes de que los derechos de la mujer, o por lo mismo el de los ciudadanos, sean respetados y total participación otorgada a éstos en África y el Medio Oriente. Mucho menos será posible ver la construcción de la paz después de las meteduras de pata de occidente en los asuntos internacionales que afectan a los países de esas regiones.

El mundo comenzó una espiral económica descendiente que comenzó con la crisis estadounidense del sub-prime en 2007 y continuó con el escándalo de Lehman Brothers en 2008, arrastrando al resto del mundo a un dilema mucho más profundo – la ausencia total de ética en la búsqueda de una solución común a nuestros infortunios.

La Primavera Árabe que comenzó con el joven tunecino, Mohamed Bouazizi, quemándose a lo bonzo en Sidi Bouzid el 17 de diciembre de 2010, disparó una serie de protestas por toda África y el Medio Oriente, causando el derrocamiento de algunos dictadores casi eternos que gobernaban la región con el complaciente apoyo norteamericano y europeo. Resulta curioso que todos los dictadores amigos de los EE. UU. y la Unión Europea (Ben Ali de Túnez, Mubarak de Egipto) han salvado sus pescuezos hasta la fecha mientras que otros (Saleh del Yemen, Bouteflika de Algeria or Assad de Siria) siguen gobernando sus territorios con desigual respaldo de occidente. Solamente un líder, Muamar el-Gadafi, fue asesinado a manos de los nuevos líderes ascendentes de la ‘Libia liberada’, con apoyo de bombardeo de la OTAN y el beneplácito de las Naciones Unidas, en nombre de la protección de la población civil.

¿Sinceramente piensan los líderes que el mundo está tan ciego como para no ver que todas sus acciones son una mera farsa para encubrir el hecho que este planeta está gobernado por intereses creados que tiran de las cuerdas desde detrás del telón?

Del mismo modo que en Irak y Afganistán, el petróleo y los otros combustibles han estado en el centro de la diana en todos los conflictos.  Las conflagraciones del norte de África y Medio Oriente van por los mismos cauces, con la eliminación de Gadafi como vital para descabezar cualquier posible liderazgo contrario a los movimientos de los intereses creados para controlar los recursos energéticos de la región. Además, los pequeños conflictos son rentables para las grandes empresas dedicadas a las tecnologías armamentísticas y de la aviación; asimismo, estas escaramuzas interesan a las empresas que ofrecen servicios de seguridad en situaciones de inestabilidad alrededor del mundo.

La sexta Cumbre G-20 está programada en Cannes para los días 3 y 4 de noviembre, con el Presidente galo, Nicholas Sarkozy como anfitrión. Bien atrás ha quedado la primera cumbre de 2008 en Washington D.C. donde éste reclamaba petulante “la refundación del capitalismo”. También parece que queda olvidado la declaración del Presidente norteamericano, Barack Obama, el 8 de setiembre, 2009 sobre la cumbre en Pittsburgh “… es importante tomar nota de lo lejos que hemos llegado para prevenir una catástrofe económica global. Hace un año, nuestra economía estaba en caída libre. …. Los pasos que hemos tomado hacia un acelerón del crecimiento también se ha coordinado con nuestros socios mundiales. …. Como los líderes de las principales economías del mundo, tenemos la responsabilidad de trabajar juntos a favor del desarrollo sostenible, a medida que ordenamos las reglas del trayecto que puedan evitar que vuelva a ocurrir este tipo de crisis nuevamente.”

   

En Cannes, no sólo no se ha refundado el capitalismo ni hayan trabajado los líderes mundiales juntos a favor del desarrollo sostenible sino que tampoco, y quizá lo más relevante, hemos seguido un sendero equivocado que conduce a, y no evita, la catástrofe socio-económica global.

Me parece genial reclamar los derechos de la mujer para todas aquellas que aun no las tengan en el mundo pero mejor sería que pusiéramos punto final a las 25.000 muertes diarias debido a la hambruna y la miseria.

¿Cómo puede estar sucediendo en un planeta con capacidad para alimentar el doble de su actual población?

La única respuesta que surge en mi mente es que nosotros, los ciudadanos angustiados del mundo, estamos apostando en un juego amainado en el casino del capitalismo, donde nuestros escasos recursos tienen en su contra una probabilidad de 1 en 1M en la ruleta trucada de los intereses creados.

Fernando Fuster-Fabra

Barcelona, España    

DOS SEMANAS CLAVES PARA UN ESTADO ESPAÑOL DESCONCERTADO

El semestre de presidencia española toca su fin. España se relame las heridas y se duele de los varapalos recibidos de los mercados financieros al son de las regañinas de un coro de organismos internacionales cómodamente asentados en la globalización del libre mercado dominado por los intereses creados en Wall Street, la City y Frankfurt. Han prevalecido los rumores sobre los datos fehacientes y a su vez estas se han alimentado con declaraciones poco apropiadas o silencios sospechosos de socios que precisamente vienen insistiendo en aplicar medidas de dudosa eficacia para resolver el principal dilema español por su abultado desempleo.

El día 17 se celebró en Bruselas la última cumbre de jefes de gobierno o estado de los 27 correspondiente al semestre español. Tras reuniones del ECOFIN y el Eurogrupo previos al encuentro de los líderes, se había dado la aprobación al plan de recortes del déficit de España, con un visto bueno final sobre la propuesta de reforma laboral del gobierno de Rodríguez Zapatero. Es evidente que España tuvo que beberse el amargo cáliz a instancias y por presiones de los otros socios más influyentes de la zona Euro, hasta el punto de tener que recular en todos los planteamientos de firmeza en la defensa de los beneficios sociales logrados hasta la fecha. La aparente preocupación de los líderes europeos por satisfacer a los voraces mercados y la inexplicable actuación del gobierno alemán de coalición CDU-FDP en perjuicio de la unidad europea no deja de asombrar a los europeístas convencidos. Desde luego, la actuación de las cúpulas dominantes de la UE en nada se parece a la unión visionada por los padres del proyecto europeo y los estadistas que les fueron sucediendo década tras década desde 1950. A España le ha tocado vivir un semestre que con su turno de presidencia rotatoria ha abarcado momentos estelares que se han ido deteriorando a medida que se ha agudizado la crisis alrededor del Euro. Además, la puesta en marcha del Tratado de Lisboa ha supuesto un serio reajuste del reparto del poder en la cúpula de la Unión que no acaba de asentarse.

Coincidiendo con ese cierre de presidencia española de la UE, este pasado fin de semana se han celebrado las reuniones de la G-8 primero y el G-20 después, marcando la cuarta presencia del Presidente de Gobierno español en este último foro. España ha ido con ‘los deberes hechos’ según exigencias del guión europeo de recortes del déficit público. La tesis europea en ese sentido ha prevalecido sobre la postura norteamericana de gasto público para mantener los respectivos crecimientos de las economías desarrolladas y emergentes. Obama parece haberse quedado solo en su postura, salvo el tibio apoyo del representante de segunda fila de Brasil por ausencia de Lula da Silva en esta última oportunidad de asistencia como mandatario brasileño. El Presidente Rodríguez Zapatero habló a favor del crecimiento pero no rompió el consenso europeo en defensa de los recortes de déficits.

A mi entender, aunque algunos lo digan, Europa no se ha salido con la suya porque más allá de los déficits, los líderes mundiales han sido incapaces de acordar una regulación universal de las entidades financieras para evitar futuros desmanes en temerarias actuaciones de algunas de estas en su voracidad a ganar dinero a costa de clientes y estados. El que a la chita callando puede haberse beneficiado de la Cumbre G-20 es China, que apaciguó presiones con un anuncio de la revaloración del Yuan que de momento no piensa poner en efecto. Creo que, como ya comentaba en mi anterior artículo en este blog, tenemos una seria crisis de liderazgo que no ha sido capaz de implementar con plazos establecidos los acuerdos alcanzados en cuatro encuentros de la G-20. Se ha dejado para la cumbre de noviembre en Corea del Sur cualquier acción contundente más allá del compromiso del recorte de sus déficits a la mitad sin siquiera indicar como se contrastará el cumplimiento o incumplimiento de cada país de dicho grupo político-económico.

Como los líderes parecen empecinados en ver la crisis únicamente desde el ángulo económico, las recetas se han centrado en calmar los mercados en vez de generar actividad innovadora y creativa. Nadie parece interesado en hablar de inversión en ese tipo de actividad sino en recortar gastos. Ni nadie se ha preguntado dónde estará el límite del crecimiento económico en el mundo globalizado. ¿O es que se creen que el crecimiento es infinito?

Lo que no deja de aumentar es la población mundial, en un medioambiente cada vez más castigado por los excesos de los inversores en busca de beneficios a corto plazo, y con una agricultura más orientada al beneficio como en el caso de los bio-combustibles en detrimento de la alimentación para todos. ¿Alguien se ha parado a pensar que la hambruna podría extenderse más allá de África para afectar a algunos de los países que ya se consideran emergentes? ¿Qué garantías hay que esas inundaciones de estas últimas semanas en Asia y América del Sur no acaban devolviendo a algunos países a situaciones inferiores de desarrollo?

En cuanto a España, se han tomado medidas que a mi parecer vienen en gran parte impuestas por condicionantes de los mercados. Un gobierno socialista ha tenido que aplicar medidas liberales que a medio-largo plazo agravarán los desfases sociales de una población con ‘desigualdad de oportunidades’, algo que venimos arrastrando durante muchas décadas con un periodo histórico de corrección precisamente en los primeros gobiernos socialistas de Felipe González. Parece de chiste que el partido conservador de la oposición, hoy, pueda lanzar un discurso auto-proclamándose el partido que protege a los trabajadores para precisamente criticar las medidas liberales forzadas a España desde estamentos europeos predominantemente conservadores. Me paro a reflexionar la ‘supuesta verdad española’ y llego a la conclusión que el desatino y desconcierto es general a todos los niveles y entre todos los componentes de la sociedad española, donde la ‘clase trabajadora’ hace mucho que se considera ‘clase media’ y aspira al consumo que durante décadas le han dicho que debe hacer. ¿Podía el español de a pie de esa clase social asumir el peso de la hipoteca a cual se comprometió hace unos años en aquella “España va bien” que nos vendían los gobernantes escorados hacia los intereses creados de sectores proveedores de los productos consumistas incluida la vivienda sobrevalorada?

El problema real no es el déficit del Estado Español que con los drásticos recortes acabará volviendo a valores de un solo dígito. El drama es la deuda privada acumulada por una gran parte de esta sociedad que creyó la mentira del “España va bien” basado en un vaciado del colchón del erario público con la venta de empresas públicas que han hecho a unos pocos muy ricos y el auge de municipios que se prestaban a las sospechosas recalificaciones para el beneficio a algunos constructores-promotores con algunos los políticos beneficiados de paso.

¿Sinceramente sabemos hacia donde nos llevarán las políticas que se vayan a aplicar en toda la UE con esos drásticos recortes que aun requieren mayor explicación para ser bien comprendidos? Cuando se publiquen las pruebas de resistencia (stress-tests) de los bancos donde las entidades españolas han salido muy bien paradas, se comprenderá el porqué Emilio Botín tiene toda la razón en rechazar un impuesto a todos los bancos grandes que no han actuado con la misma transparencia ni prudencia ética al invertir aportando en la ‘ruleta rusa’ de los CDS o a través de los temerarios hedge funds. Es por esa razón que la Merkel era reacia a la exigencia del Presidente español, a sabiendas que entre los peores estarán bancos alemanes que han jugado sucio en el concierto financiero europeo.

Si los estados no son capaces de diferenciar gasto de inversión, es más que probable que se recorten partidas equivocadas que perjudicarían el crecimiento, tal como pronosticaban Obama y su Secretario del Tesoro. A su vez, si siempre don los estados los que tienen que impulsar el crecimiento, ¿por qué el beneficio siempre acaba en manos de los llamados empresarios que provocan las quiebras y las crisis económicas?

Finalmente decir que se ha perdido ya un precioso tiempo desde que a finales del 2008 quebrara Lehman Brothers. Los líderes siguen manejando mal los tiempos al no fijar unas líneas temporales (time-lines) de cumplimiento de unos objetivos consensuados. A pesar de detalles diferenciadores aplicables a casos particulares de cada estado presente en la recién concluida Cumbre del G-20, hay unos objetivos que todos deben asumir si desean resolver la verdadera crisis más allá de lo económico. Y en eso, no acaban de tener valor de ponerle el cascabel al gato.

Creo que Toronto ha sido la última oportunidad y que la cumbre a celebrar en Corea del Sur será demasiado tarde para evitar el naufragio. Al cierre de la Expo de Shanghái, China podría sufrir en sus carnes la consecuencia de ‘sus mentiras económico-sociales’ creando una situación inesperada que deje al mundo estupefacto. ¿Por qué no se mueven de sus poltronas para visualizar la crisis desde otro ángulo antes que estalle un proceso irreversible de sequía más que económica?

Fernando Fuster-Fabra

Barcelona