Posts Tagged ‘Euro’

2012: ¿ANNUS HORRIBILIS?

Hasta la mejor teoría vale bien poco mientras no se ponga en práctica y funcione.

–       Fernando Fuster-Fabra

English version: http://wp.me/pv6EY-8q

El año recién concluido debería considerarse un año horrible para este convulso mundo. Ni se salió de la crisis, ni se logró la paz en los distintos frentes abiertos ni se cumplieron las promesas salidas de un presidente norteamericano cada vez más ensimismado en su reelección. Encima, el mundo desarrollado y supuestamente civilizado permitió la caza salvaje del terrorista, Osama Bin Laden, y el brutal apaleamiento del dictador, Muamar el Gadafi.

¿Podría haber peor año que el anterior?

Pues me temo que sí. Se vislumbra un año 2012 no solamente difícil económicamente sino turbulento políticamente.

Los líderes mundiales insisten en pensar del mismo modo que lo hicieron cuando crearon todo este problema; precisamente lo que ya Albert Einstein desaconsejó cuando tuvo que abandonar su Alemania natal justo antes del estallido de la II Guerra Mundial.

Barack Obama ya no piensa en el resto del mundo sino en cómo aferrarse a su sillón en el despacho oval de la Casa Blanca.

Nicholas Sarkozy está en una tesitura parecida en su propio dilema de mantenerse al frente de la vecina Francia, y así criar a su pequeña en El Eliseo.

Ángela Merkel tiene más tiempo, hasta 2013, para maniobrar; y es lo que hace tramando en nombre de 27 estados sometidas a sus antojos y obsesiones sobre el déficit público europeo para la salvación del Euro. Mientras se olvida que ha comenzado a desmantelar la unión que tanto costó levantar.

A David Cameron, de poco le ha servido su pataleta en el último consejo europeo. Sin entenderse con el tándem Merkozy, está condenado a permanecer en la UE, si es que no quiere navegar en solitario por las aguas de la recesión que ya nos acecha.

¿Qué decir de los burócratas de Bruselas? Ni Durao Barroso ni Van Rompuy tienen suficiente potestad para enfrentarse a la versión descafeinada germana de la ‘dama de hierro’ de los ’80. Igual acaban pintando más otros cargos no electos como Mario Draghi en el BCE o Mario Monti desde Italia. Con Papademos, forman un ‘triunvirato Goldman Sachs’ en las poltronas del poder en la UE.

En España, a pesar de una victoria por mayoría de Mariano Rajoy, parece intuirse que quien verdaderamente gobierna está lejos de La Moncloa, a quien dicta las instrucciones de lo que hay que hacer en cada momento.

Es curioso como la mayoría de los que gobiernan hayan decidido unas acciones bien teóricas, suponiendo serán la panacea que cure todos los males mundiales. Mientras tanto, la práctica del siglo pasado ha demostrado que reman contracorriente y yo diría que en la dirección contraria hacia una solución rotunda del problema.

No sólo se siente ya el efecto de una recesión, que ya se anuncia sin reparo a lo que pueda ser la reacción de los mercados, sino que se avisa desde estos estamentos del poder globalizado que “o se aceptan los sacrificios de la austeridad impuesta o aténganse a las consecuencias”.

Todo suena macabro pero sobre todo, carente de rigor democrática.

Ni eventos como las olimpiadas 2012 en Londres pueden hacer pensar que estemos en un año que pueda ser otra cosa que un annus horribilis.    

Fernando Fuster-Fabra

Barcelona    

Anuncios

TEMPESTADES EN LAS ISLAS DE LA UNIÓN EUROPEA (III)

CUMBRES EXTRAORDINARIAS Y BILATERALES QUE SIRVEN DE POCO PARA RESOLVER CON AGILIDAD AQUELLO QUE ACABARÁ MINANDO LA UNIÓN DE LOS 27 …………. La imposición de la ‘posición dominante’ (eje Bonn-Paris) jamás conseguirá el efecto positivo del consenso hacia la acción única coordinada para la resolución de un problema común ….

La semana pasada tocó mesa bilateral germano-española justo la víspera de una cumbre extraordinaria de líderes europeos en Bruselas. Merkel venía a España con un doble propósito – dar la palmadita a Rodríguez Zapatero por conseguir el pacto social en la línea ‘recomendada’ por el tándem dominante en la UE y atraerle para que respaldara sus ‘condiciones ejemplares’ para la estructuración económica futura que los 27 debían aceptar a cambio de su visto bueno a la ampliación del ‘fondo de rescate’ para países miembros en dificultades.

La cumbre al día siguiente ha demostrado que muy lejos de estar todos unidos, la postura de la canciller alemana causa tanto pavor como rechazo entre los propios socios del centro y norte de Europa. Si bien es positivo que se establezcan ‘reglas de juego’ para el Club de los 27, es muy improbable que se logre un consenso con una postura prepotente que pretende imponer lo que ella ha llamado el ‘ejemplo alemán’ a sus socios.

En primer lugar, dicho ‘ejemplo’ no puede exhibirse como únicamente un logro del estado federal alemán porque hacerlo es faltar a la verdad. Alemania es hoy lo que es porque se ha beneficiado de la solvencia de una moneda única al cual ya hay 17 estados miembros adscritos. No hay que olvidar que el Euro ha pasado en poco más de diez años de un cambio oficial de 1 Euro = 0,8628 $USA (enero, 1999) a valer 1,37 $USA por cada Euro. Es evidente, que una moneda que después de una depreciación inicial frente al patrón Dólar se haya revalorizado hasta un 60% en este corto periodo de existencia, no puede ser ni una moneda débil ni puede ponerse en duda su solvencia. Menos aún puede cuestionarse su existencia como moneda común de los estados europeos que lo han adoptado como su moneda, entre ellos Alemania. De hecho la ‘prosperidad alemana’ que Merkel desea emplear como ejemplo para sus socios menos boyantes durante este periodo de coletazo de la crisis no es otra cosa que el efecto positivo del ‘mercado común europeo’ ya que 2 de cada 3 Euros ingresados por el estado federal alemán provienen de su comercio con países de la UE, mayormente de la Eurozona. Si bien es cierto que la fortaleza del Euro ha resultado perjudicial para la venta a países que operan en torno a la influencia del Dólar USA, Yen japonés, Franco suizo o Libra esterlina, al comerciar en un 67% directamente en Euros, sus exportaciones no se han visto perjudicadas ni su competitividad afectada. Otros países europeos cuyo comercio depende más de las exportaciones a países fuera de la UE y en divisas menos fuertes que el Euro, sí han visto su competitividad mermada y su volumen de negocio reducido.



Segundo, es importante destacar que el tan cacareada crecimiento espectacular de 2010 esconde varios trucos estadísticos que va en contra tanto de la calidad socio-laboral del trabajador alemán como del poder adquisitivo decreciente del ciudadano. El contraste se acentúa mucho más entre distintos länders desde los prósperos como Baviera, con un desempleo reducido de sólo un 3,5 % en la zona de Erlangen, a las zonas ex-RDA donde rondaba el 12,7% en 2010 aunque alcanzó el 18,7% en 2005. Por lo tanto, los valores promedio, como siempre, falsean la realidad tanto en número físico de parados en los cinco länders de la antigua RDA (aprox. 2 M en 2010) sumado al nuevo estado de Berlín (habitado mayoritariamente por ‘ossis’) en comparación a los 3.500 de Erlangen (población 100.000 con un paro del 3,5%) como en calidad del puesto de trabajo e integración social de la ciudadanía.

En tercer lugar, la Alemania que Merkel nos quiere vender como ejemplar consiste de una población de 82 M de ciudadanos, con casi 4 M de los antiguos ‘ossis’ rechazando hoy  por hoy su ciudadanía de la ‘Alemania unificada’ y la pertenencia del estado alemán al Club de los 27; todo ello, a pesar de que su reconstrucción se ha estado costeando tanto con el ‘impuesto de solidaridad germano’ (aplicado a los ‘wessis’ de la antigua RFA) y las subvenciones a fondo perdido de la UE. La masa laboral alemana ha ido mermando en cuanto a su capacitación y juventud hasta el punto que Alemania hoy sufre una insuficiencia de abastecimiento de mano de obra cualificada y profesionales técnicos.


Cuarto y último, si las entidades financieras alemanas se sometieran a las exigencias supervisoras y gubernamentales aplicadas en España para aplacar los mercados financieros que ponen en duda la solvencia de la banca española, el 50% de las entidades alemanas no pasarían el listón del aprobado, y por lo menos la mitad de las mismas o deberían ‘rescatarse desde el estado’ o declarar quiebra. Mientras no demuestre Alemania que es capaz de poner en vereda a sus propias entidades bancarias, no tiene autoridad moral para implantar ajustes fiscales en los otros estados de la Unión que padecen estas asfixias presupuestarios impuestas en nombre de un Pacto de Estabilidad & Crecimiento entre cuyos primeros incumplidores en 2003 estaban Alemania y Francia; precisamente el tándem franco-alemán es el que después del Contubernio de Deauville trazó esta malévola ruta de austeridad hacia la estabilidad pero sin considerar el igual de importante crecimiento que figura en el tan aludido pacto.

¿Qué nos vende, entonces, la Merkel-Medea, aspirante a heroína del momento y candidata a villana de la tragedia europea en esta ruta hacia un suicidio colectivo?

Fernando Fuster-Fabra Fdz.

Consultor Estratégico en

Asuntos Europeos desde 1988



TEMPESTADES EN LAS ISLAS DE LA UNIÓN EUROPEA (II)

1 Euro

 

CRISIS ECONOMÍCA PARA LA EUROZONA DE LOS 17 Y PARA LOS OTROS 10 SOCIOS DE LA UE …………. Pensar que los socios fuera del Eurogrupo van a librarse de las sacudidas que alcancen al Euro, es desconocer el verdadero funcionamiento interno de la Unión de los 27 y su vasta política común.

 

Viktor Orban & Herman Van Rompuy

 

El 17º miembro del Eurogrupo es Estonia, que se ha integrado al Euro a partir del 1º de enero de 2011. Me pregunto si es un presagio del empobrecimiento de la eurozona o el banderazo para el alejamiento de la entrada de los miembros solventes aun en periodo de espera. Si además consideramos que Hungría, un país en la ‘UVI económica’ (20.000 M Euros co-financiados por el  FMI, el Banco Mundial y la UE) desde 2008, preside el semestre del Consejo Europeo de gobernantes, los nubarrones parece que no tardarán en llegar.

 

Hungría arranca con mal pie su presidencia al ser apercibida con dos amonestaciones de Bruselas, una por su polémica nueva ley de prensa (que ahora dice dispuesta de frenar si Bruselas se lo pide) y otra por sus nuevos impuestos (que seguro que piensa que equilibrará su maltrechas cuentas estatales) a las empresas europeas en su territorio. Lo verdaderamente preocupante es que esta situación no sólo resultará incómoda para el gobierno húngaro en su turno de presidencia sino que dice muy poco a favor de la Unión Europea y su modus operandi de gobernanza. A estas alturas, tras un año de funcionamiento del Tratado de Lisboa y en plena crisis económica en su tercer año, las desavenencias internas entre socios de un proyecto común europeo hacen esperar algo peor que las tensiones entre la Comisión Europea y Francia por el asunto de la expulsión de los rumanos en el pasado semestre de presidencia belga.

 

¿Qué está sucediendo a la Unión y hacia dónde nos están dirigiendo los líderes, tanto del Eurogrupo como del Consejo Europeo?

 

Mientras los 5 Sabios que asesoran a Ángela Merkel insisten que el problema no es del Euro sino de los países del sur de Europa (PIIGS, Italia incluida) con sus abultados déficits (información que no se ajusta a la realidad general), Nicholas Sarkozy afirma que “la muerte del Euro sería el fin de Europa”. Algo no cuadra cuando los supuestos líderes que imponen el ‘contubernio de Deauville’ para lograr la estabilidad presupuestaria pactada en el 3% entre 2012  y 2013 mandan mensajes distintos sobre el Euro en el marco de la crisis económica internacional.

 

¿Es importante el Euro sin los estados miembros que lo emplean como su moneda única? Rotundamente, NO.

 

El Euro se estableció para el servicio de la UE y su ciudadanía, no al revés.

 

El gran error en el diseño de la unión resultante del Tratado de Maastricht es que se diera prioridad a la moneda única y a los asuntos económicos de los estados miembros entonces (12 en total), por encima de la unión política y social. Seguro que los que participaron en aquellos importantes acuerdos aun vivos (Kohl, Delors, González, Prodi, Soares o Juncker), hoy, lamentan haber dejado para sus sucesores el cierre del círculo entre lo económico, lo político y lo social. El Euro ha sido un instrumento válido aunque en ocasiones la semilla de la discordia a lo largo de su década de existencia. Así quedaron fuera aquellos (Reino Unido & Suecia) que no querían renunciar a su autonomía económica para poder ajustar mediante apreciaciones y devaluaciones sus respectivas monedas. Lo que parece olvidarse es que con el Euro en proceso de consolidación, se forzó la ampliación a 25 (Chipre, Estonia, Eslovaquia, Eslovenia, Hungría, Letonia, Lituania, Malta, Polonia, República Checa) y posteriormente a 27 (Bulgaria & Rumania) porque tal ampliación favorecía en gran medida los intereses geo-políticos de Alemania al llevar el eje del ‘club europeo’ hacia Centroeuropa. Lo cierto es que la necesidad de una estrategia de defensa para la seguridad de la UE pasaba por afianzar el territorio con la incorporación  de los ex-estados del Pacto de Varsovia en la Unión y en la OSCE. En un principio, solamente son considerados Checoslovaquia (hoy República Checa & Eslovaquia), Hungría y Polonia, pero después se pensó tanto en el poderío político-militar como económico de la Unión  al agregar a otros estados menos preparados para la integración por la improvisación de su incorporación.

 

Polonia que en su día estaba ansiosa para pertenecer al Eurogrupo, hoy, tras las crisis de Grecia e Irlanda, se ha enfriado en su interés para renunciar al Zloty en favor del Euro. No hay que olvidar que este país ha ido levantando su economía sobre la base de las ayudas europeas (Fondos de Convergencia) y pasará a ser el más beneficiado cuando España deje de percibir los Fondos de Cohesión en 2013. Su crecimiento se ha basado en una actividad industrial ligada a industrias de otros estados de la UE, principalmente Alemania, al tener un coste laboral inferior a otros territorios más desarrollados como son Alemania, Francia, Italia, Reino Unido y España. Además, al mantener su propia moneda, Polonia no ha sufrido las fuertes revalorizaciones del Euro en el cambio con otras monedas referenciales (Dólar USA, Yen o Libra Esterlina)  en el comercio internacional.

 

Por el contrario, Hungría, con un anterior gobierno de izquierdas caótico, no sólo ha desaprovechado mal las ayudas sino que hoy por hoy se encuentra en el punto de mira de los organismos mundiales y de la propia dirección de la UE. El actual gobierno conservador va a ver su labor de presidencia semestral dificultada y probablemente, sus propuestas serán cuestionadas o por lo menos miradas con lupa. A pesar de no estar en la zona de influencia de la moneda única, Hungría siente cada sacudida en el Eurogrupo como si lo estuviera. Lo mismo sucede a los miembros menos desarrollados de Centroeuropa y estados bálticos, que miran al Euro como referente y a los países desarrollados de la Eurozona como sus modelos.

 

Otra historia es el Reino Unido que se has mantenido firme en mantener su Libra Esterlina para asegurar cierta autonomía en su régimen fiscal y económico. A pesar de su posibilidad de apreciar o devaluar su moneda a antojo, lo que no se puede negar es que el debacle irlandés y los efectos del mismo sobre el Euro han iniciado un maremoto financiero aun no declarado, por la fuerte vinculación de la banca irlandesa a la británica. Quizá sea por esa razón que Cameron ofreciera de inmediato apoyo financiero desde 10 Downing Street nada más estallar la crisis. No se sabe la exacta magnitud de deterioro de la banca británica en sendos devaneos en Islandia, la zona del golfo, la sub-prime norteamericana o inversiones arriesgadas en Asia, por lo que la economía del Reino unido podría estar peor de lo que las agencias de rating le otorgan. Además, antes del año de la alianza entre los Tories y los liberales, el pacto pasa por momentos tensos que pueden acabar (como ya vislumbré al inicio) en una sonada ruptura. De momento, las turbulentas aguas se contienen pero el desajuste interno del tándem gobernante ha sufrido un serio revés en sus respectivas popularidades en favor del laborista Miliband.

 

Francia tampoco está para tirar cohetes. La insistencia alemana del saneamiento de los déficits estatales no es lo único que está perjudicando el crecimiento del país galo. Su industria está padeciendo el cambio desfavorable del Euro al Dólar USA en sus operaciones de exportación. Además, la competencia china no se limita a la balance favorable al país asiático sino que se intuye que China podría estar detrás del intento de espionaje industrial descubierto en la automovilística gala, Renault.

 

Para rematarlo todo, Bélgica no ha logrado formar gobierno 6 meses después de sus últimos comicios. El país parece estar dividido en dos, con necesidad de nuevas elecciones que poco harán cambiar la proporción entre flamencos y valones. Los nubarrones son algo más que económicos, al tratarse esta crisis de una seria amenaza de ruptura de uno de los estados fundadores de lo que hoy es la Unión Europea.

 

En resumen, ninguno de los 27 estará a salvo, ni siquiera Alemania que presume de un crecimiento del PIB en 2010 y creación de empleo, si la UE es incapaz de establecer una reglamentación económica común y una gobernanza financiera más allá del mero uso de una moneda única como el Euro.

 

 

 

Seguirá …..

 

 

Fernando Fuster-Fabra Fdz.

Consultor Estratégico en

Asuntos Europeos desde 1988

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

TEMPESTADES EN LAS ISLAS DE LA UNIÓN EUROPEA

Unión Europea - Espacio Schengen

 

 

 

 

 

 

 

 

******************************************************************************************************

 

Comienza 2011 con presidencia semestral húngara tras el primer año de funcionamiento a trancas y barrancas del Tratado de Lisboa y numerosos sobresaltos en la eurozona.

El que crea que ya haya pasado lo peor para los 27 estados miembros de la Unión Europea, más vale que vaya preparándose para un año con más de un sobresalto. La crisis que ha llevado al rescate primero de Grecia e Irlanda después, no está ni por asomo superada aunque también es cierto que el planteamiento peyorativo de PIGS que pretende meter a Portugal, Irlanda, Grecia y España (Spain) en un mismo cesto no es más que un intento de camuflar la triste realidad de un ‘club europeo en discordia’ con carencia de sólido liderazgo. De la problemática bancaria de varios otros países de la UE metidos hasta las cejas en la crisis financiera mundial inicial basado en las hipotecas sub-prime y  los default swaps, además agravado por las medidas obsesivas anti-inflacionistas del BCE a lo largo de 2007-2009, viene la falta de criterio unificado y mensaje único de una Unión Europea que brilla más por su desunión e individualismo que por su coherencia con un solo ente político socio-económico. La UE que se ha ido forjando tras las arrancadas de caballo y paradas de burro de una Ángela Merkel empecinada a no seguir cayendo en popularidad en su estado federal, por lo que ha tenido que adoptar una postura más nacionalista que europeísta, en nada se parece a la unión de estados integrados en una única moneda bajo una gobernanza sincronizada europea social, económica y política.

Las tormentas que azotan al Euro no son las más peligrosas aunque sí las que están sirviendo para debilitar la estructura política en construcción sobre la base del último tratado rubricado en Lisboa tras una década de tiras y aflojas. Es por ese motivo que insisto en recalcar la carencia de liderazgo de estos gobernantes que nos tocan en turno, al no tener éstos suficiente visión de estadistas para vislumbrar la UE a la que debe aspirarse con vistas al 2020. Si Alemania ha logrado imponer parte de sus condiciones, no es por la sensatez de todas sus propuestas sino porque contó con el apoyo contubernito galo sumado a la falta de firme resistencia con liderato de los restantes gobernantes y el consentimiento complacido del británico, Cameron, a cambio de sus propias exigencias sobre los presupuestos para 2011.

Los que seguimos el crecimiento y la consolidación de este ‘club europeo’ desde sus inicios, somos conscientes que al llegar a los últimos caminos bifurcados, las rutas tomadas están alejándonos del objetivo fijado en el arranque de la unión a 6. Cierto es que ni Merkel ni Sarkozy ni Van Rompuy ni Barroso son estadistas de la talla de aquellos otros – Schumann, Monnet, De Gasperi & Spaak – que marcaron la hoja de ruta visionaria de una Unión Europea próspera y en paz consigo misma y con los demás estados del mundo. Tampoco brillan en liderazgo los restantes representantes de los estados más relevantes y alguno, como es el caso del italiano, se puede decir que posee más habilidades indeseables que deseables.

El Parlamento Europeo que ganó competencias con el Tratado de Lisboa, ha tenido sus primeros envites para enfrentarse tanto con la Comisión Europea presidida por Durao Barroso como con el Consejo Europeo de gobernantes capitaneado por Merkel y Sarkozy, con una puntuación algo confusa ante su cesión en el tema del presupuesto. Hoy, el potencial fortalecimiento de la autonomía del Europarlamento está en peligro.  A pesar de la activa intermediación de Van Rompuy, el futuro de la presidencia permanente se ha puesto en entredicho ante la clara influencia franco-germana en las propuestas de la supuesta primera autoridad oficial de la Unión. Del mismo modo, la segunda figura en la persona de la máxima representante diplomática de la UE otorgada a la británica Ashton, ni ha estado ni parece que se le espere. El excesivo protagonismo del tándem Merkel-Sarkozy ha pretendido en 2010 eclipsar tanto a Van Rompuy en la gestión ejecutiva como a Ashton en la de relaciones internacionales. Ya que decir de las permanentes intromisiones en asuntos reservados a los comisarios y al Presidente de la Comisión Europea, con un sonoro enfrentamiento tanto con el Presidente Durao Barroso como con la Comisaria de Justicia Reding.

Angela Merkel

Las tormentas no son puntuales y pasajeras sino más bien presagio de las tempestades prolongadas que están por llegar. Las inoportunas declaraciones de los miembros del gobierno Merkel y las propias de ésta han recibido duras críticas de otros líderes europeos, en particular del Presidente del Eurogrupo, el luxemburgués Juncker. Es la punta del iceberg de la discordia que se vislumbra ante el peligroso juego de la prolongación por conveniencias del eje franco-alemán, con claro perjuicio para los miembros sureños y los menos numerosos. Hay asuntos tan vitales como son los derechos de los 500 M de ciudadanos que componemos la actual Unión Europea que se están poniendo en entredicho en ese juego de acuerdos a dos o tres que ya van formando parte habitual en la gobernanza dictada por el eje franco-alemán.

¿Es una nuevo modus operandi consentido por los demás o una mera falta de reflejos de la otra veintena de gobernantes a la hora de plantar cara a las propuestas de la supuesta locomotora europea y su fogonero franco-magyar?

El año 2011 marca el inicio de la segunda década del nuevo milenio, con el ‘club de los 27’ rompiendo amarras con todos los compromisos que se adquirieron tan temprano como los acuerdos-base de Maastricht. Fue Alemania la que instó a dar cabida a los países de Centroeuropa y a los países ex-satélites de la desaparecida URSS en este selecto grupo europeo. Ahora, es esa misma Alemania, ya capitaneada en solitario por Merkel pero con socios liberales que veta la apertura del Tratado de Schengen a los rumanos y búlgaros que precipitadamente ingresaron en la UE con su bendición.

¿A qué se está jugando con todo este cambio de actitud económico-social en el seno de una agrupación de estados con 500 M de habitantes y una economía entre las primeras del mundo?

A pesar de ser un europeísta convencido, comienzo 2011 con decepción en lo que respecta a la gobernanza de la UE en todos los niveles. En parte, veo justificado el desinterés ciudadano en asuntos de la Unión, tanto por la falta de información transparente como por el escaso carisma del liderato que brilla por su ausencia. Cada día que pasa, los órganos europeos se hacen más burocráticos e ineficaces, y desde luego, más distantes de la población que constituye la verdadera fortaleza sobre cual se debe edificar el proyecto común de 27 estados y no solamente sobre la de la locomotora alemana que puede quedar averiada en cualquier momento.

Seguirá por temas en próximas entregas – política común, economía, asuntos sociales, justicia, ciudadanía, etc. …..

Fernando Fuster-Fabra Fdz.

Consultor Estratégico en

Asuntos Europeos desde 1988


DOS SEMANAS CLAVES PARA UN ESTADO ESPAÑOL DESCONCERTADO

El semestre de presidencia española toca su fin. España se relame las heridas y se duele de los varapalos recibidos de los mercados financieros al son de las regañinas de un coro de organismos internacionales cómodamente asentados en la globalización del libre mercado dominado por los intereses creados en Wall Street, la City y Frankfurt. Han prevalecido los rumores sobre los datos fehacientes y a su vez estas se han alimentado con declaraciones poco apropiadas o silencios sospechosos de socios que precisamente vienen insistiendo en aplicar medidas de dudosa eficacia para resolver el principal dilema español por su abultado desempleo.

El día 17 se celebró en Bruselas la última cumbre de jefes de gobierno o estado de los 27 correspondiente al semestre español. Tras reuniones del ECOFIN y el Eurogrupo previos al encuentro de los líderes, se había dado la aprobación al plan de recortes del déficit de España, con un visto bueno final sobre la propuesta de reforma laboral del gobierno de Rodríguez Zapatero. Es evidente que España tuvo que beberse el amargo cáliz a instancias y por presiones de los otros socios más influyentes de la zona Euro, hasta el punto de tener que recular en todos los planteamientos de firmeza en la defensa de los beneficios sociales logrados hasta la fecha. La aparente preocupación de los líderes europeos por satisfacer a los voraces mercados y la inexplicable actuación del gobierno alemán de coalición CDU-FDP en perjuicio de la unidad europea no deja de asombrar a los europeístas convencidos. Desde luego, la actuación de las cúpulas dominantes de la UE en nada se parece a la unión visionada por los padres del proyecto europeo y los estadistas que les fueron sucediendo década tras década desde 1950. A España le ha tocado vivir un semestre que con su turno de presidencia rotatoria ha abarcado momentos estelares que se han ido deteriorando a medida que se ha agudizado la crisis alrededor del Euro. Además, la puesta en marcha del Tratado de Lisboa ha supuesto un serio reajuste del reparto del poder en la cúpula de la Unión que no acaba de asentarse.

Coincidiendo con ese cierre de presidencia española de la UE, este pasado fin de semana se han celebrado las reuniones de la G-8 primero y el G-20 después, marcando la cuarta presencia del Presidente de Gobierno español en este último foro. España ha ido con ‘los deberes hechos’ según exigencias del guión europeo de recortes del déficit público. La tesis europea en ese sentido ha prevalecido sobre la postura norteamericana de gasto público para mantener los respectivos crecimientos de las economías desarrolladas y emergentes. Obama parece haberse quedado solo en su postura, salvo el tibio apoyo del representante de segunda fila de Brasil por ausencia de Lula da Silva en esta última oportunidad de asistencia como mandatario brasileño. El Presidente Rodríguez Zapatero habló a favor del crecimiento pero no rompió el consenso europeo en defensa de los recortes de déficits.

A mi entender, aunque algunos lo digan, Europa no se ha salido con la suya porque más allá de los déficits, los líderes mundiales han sido incapaces de acordar una regulación universal de las entidades financieras para evitar futuros desmanes en temerarias actuaciones de algunas de estas en su voracidad a ganar dinero a costa de clientes y estados. El que a la chita callando puede haberse beneficiado de la Cumbre G-20 es China, que apaciguó presiones con un anuncio de la revaloración del Yuan que de momento no piensa poner en efecto. Creo que, como ya comentaba en mi anterior artículo en este blog, tenemos una seria crisis de liderazgo que no ha sido capaz de implementar con plazos establecidos los acuerdos alcanzados en cuatro encuentros de la G-20. Se ha dejado para la cumbre de noviembre en Corea del Sur cualquier acción contundente más allá del compromiso del recorte de sus déficits a la mitad sin siquiera indicar como se contrastará el cumplimiento o incumplimiento de cada país de dicho grupo político-económico.

Como los líderes parecen empecinados en ver la crisis únicamente desde el ángulo económico, las recetas se han centrado en calmar los mercados en vez de generar actividad innovadora y creativa. Nadie parece interesado en hablar de inversión en ese tipo de actividad sino en recortar gastos. Ni nadie se ha preguntado dónde estará el límite del crecimiento económico en el mundo globalizado. ¿O es que se creen que el crecimiento es infinito?

Lo que no deja de aumentar es la población mundial, en un medioambiente cada vez más castigado por los excesos de los inversores en busca de beneficios a corto plazo, y con una agricultura más orientada al beneficio como en el caso de los bio-combustibles en detrimento de la alimentación para todos. ¿Alguien se ha parado a pensar que la hambruna podría extenderse más allá de África para afectar a algunos de los países que ya se consideran emergentes? ¿Qué garantías hay que esas inundaciones de estas últimas semanas en Asia y América del Sur no acaban devolviendo a algunos países a situaciones inferiores de desarrollo?

En cuanto a España, se han tomado medidas que a mi parecer vienen en gran parte impuestas por condicionantes de los mercados. Un gobierno socialista ha tenido que aplicar medidas liberales que a medio-largo plazo agravarán los desfases sociales de una población con ‘desigualdad de oportunidades’, algo que venimos arrastrando durante muchas décadas con un periodo histórico de corrección precisamente en los primeros gobiernos socialistas de Felipe González. Parece de chiste que el partido conservador de la oposición, hoy, pueda lanzar un discurso auto-proclamándose el partido que protege a los trabajadores para precisamente criticar las medidas liberales forzadas a España desde estamentos europeos predominantemente conservadores. Me paro a reflexionar la ‘supuesta verdad española’ y llego a la conclusión que el desatino y desconcierto es general a todos los niveles y entre todos los componentes de la sociedad española, donde la ‘clase trabajadora’ hace mucho que se considera ‘clase media’ y aspira al consumo que durante décadas le han dicho que debe hacer. ¿Podía el español de a pie de esa clase social asumir el peso de la hipoteca a cual se comprometió hace unos años en aquella “España va bien” que nos vendían los gobernantes escorados hacia los intereses creados de sectores proveedores de los productos consumistas incluida la vivienda sobrevalorada?

El problema real no es el déficit del Estado Español que con los drásticos recortes acabará volviendo a valores de un solo dígito. El drama es la deuda privada acumulada por una gran parte de esta sociedad que creyó la mentira del “España va bien” basado en un vaciado del colchón del erario público con la venta de empresas públicas que han hecho a unos pocos muy ricos y el auge de municipios que se prestaban a las sospechosas recalificaciones para el beneficio a algunos constructores-promotores con algunos los políticos beneficiados de paso.

¿Sinceramente sabemos hacia donde nos llevarán las políticas que se vayan a aplicar en toda la UE con esos drásticos recortes que aun requieren mayor explicación para ser bien comprendidos? Cuando se publiquen las pruebas de resistencia (stress-tests) de los bancos donde las entidades españolas han salido muy bien paradas, se comprenderá el porqué Emilio Botín tiene toda la razón en rechazar un impuesto a todos los bancos grandes que no han actuado con la misma transparencia ni prudencia ética al invertir aportando en la ‘ruleta rusa’ de los CDS o a través de los temerarios hedge funds. Es por esa razón que la Merkel era reacia a la exigencia del Presidente español, a sabiendas que entre los peores estarán bancos alemanes que han jugado sucio en el concierto financiero europeo.

Si los estados no son capaces de diferenciar gasto de inversión, es más que probable que se recorten partidas equivocadas que perjudicarían el crecimiento, tal como pronosticaban Obama y su Secretario del Tesoro. A su vez, si siempre don los estados los que tienen que impulsar el crecimiento, ¿por qué el beneficio siempre acaba en manos de los llamados empresarios que provocan las quiebras y las crisis económicas?

Finalmente decir que se ha perdido ya un precioso tiempo desde que a finales del 2008 quebrara Lehman Brothers. Los líderes siguen manejando mal los tiempos al no fijar unas líneas temporales (time-lines) de cumplimiento de unos objetivos consensuados. A pesar de detalles diferenciadores aplicables a casos particulares de cada estado presente en la recién concluida Cumbre del G-20, hay unos objetivos que todos deben asumir si desean resolver la verdadera crisis más allá de lo económico. Y en eso, no acaban de tener valor de ponerle el cascabel al gato.

Creo que Toronto ha sido la última oportunidad y que la cumbre a celebrar en Corea del Sur será demasiado tarde para evitar el naufragio. Al cierre de la Expo de Shanghái, China podría sufrir en sus carnes la consecuencia de ‘sus mentiras económico-sociales’ creando una situación inesperada que deje al mundo estupefacto. ¿Por qué no se mueven de sus poltronas para visualizar la crisis desde otro ángulo antes que estalle un proceso irreversible de sequía más que económica?

Fernando Fuster-Fabra

Barcelona

LA CUMBRE G-20 DE TORONTO: LA ÚLTIMA OPORTUNIDAD DE VER LA CRISIS DESDE OTRO ÁNGULO

Versión en inglés http://wp.me/pv6EY-4T

Después del infructuoso encuentro de los ministros económicos en Busan a principios de junio, son escasas las esperanzas de un progreso y acuerdo entre los líderes mundiales en la Cumbre del G-20. Surge una inevitable duda – ¿Gobiernan estos líderes sus estados y el mundo para los ciudadanos que los eligieron o para los mercados financieros que mecen sus frágiles decisiones?

Cuando Obama estaba a punto de ocupar la Casa Blanca y España era invitada por primera vez al grupo, se celebró un encuentro del G-20 en Washington D.C. bajo la batuta de un George Bush en retirada. Desde entonces, se han celebrado dos otras cumbres, las de Londres http://fernandofusterfabra.wordpress.com/2009/04/19/hello-world/ y Pittsburgh http://fernandofusterfabra.wordpress.com/2009/09/26/the-pittsburgh-summit-the-world’s-future/ , con prácticamente los mismos resultados estériles. Con toda probabilidad es que la Cumbre de Toronto siga en esa misma tónica.

Mientras que los Estados Unidos ha flirteado con China en lo que se bautizó como la ‘fórmula G-2’, la UE ha sido incapaz de asumir una única postura sólida en política económica internacional en las sucesivas cumbres. Además, la Casa Blanca tiene cautela en retirar el gasto público precipitadamente mientras la recuperación no sea más convincente. Al contrario, la Canciller germana, Ángela Merkel, ha azuzado a los otros líderes europeos con el consentimiento del Presidente Sarkozy de Francia para adoptar drásticos recortes de la deuda pública del club europeo de los 27. Estos puntos de vista contradictorios dificultan llegar a un terreno de acuerdo entre los líderes del G-20 para tomar verdaderamente indispensables acciones sin más demora.

El Primer Ministro de Canadá y anfitrión de la cumbre, Stephen Harper, precisamente es contrario al único punto de coincidencia entre los líderes de Estados Unidos y europeos – la aplicación de una tasa a las operaciones bancarias. Probablemente, su postura será utilizada por otros líderes de las economías emergentes para retrasar cualquier acción que pudieran hacer peligrar a sus respectivas tasas de crecimiento. Sin embargo, este mismo crecimiento bien podría causar el recalentamiento económico en Brasil, China e India que pondría en serios problemas la recuperación. Harper que presume de la economía canadiense y la solvencia de sus bancos parece olvidar que es primer ministro de un país que ha ido perdiendo importancia en asuntos internacionales y cuyos bancos tan conservadores no son precisamente un referente como instituciones para el Nuevo Milenio.

Asimismo, China aparentemente puede haber hecho una concesión a Estados Unidos en relación con el valor del Yuan pero sería de ingenuos considerar tal acto táctico como una tendencia definitiva de colaboración permanente china en todos los asuntos económicos y políticos internacionales. Al contrario, esta actuación bien podría ser contrarrestado por una postura bastante firme contra cualquier propuesta EE.UU.–UE en la Cumbre de Toronto.

De manera similar, el Presidente saliente de Brasil, Lula Da Silva, en un esfuerzo a impresionar al electorado brasileño y asegurar la victoria de su propuesto sucesor, probablemente empleará una estrategia de línea dura con las propuestas estadounidenses.

Presiento que los líderes mundiales siguen siendo incapaces de pensar a lo grande http://fernandofusterfabra.wordpress.com/2009/12/29/world-leaders-uncapable-to-think-big/ ni son suficientemente creativos para visionar el tema de la crisis desde otro ángulo. Es evidente que la cumbre del G-20 debería comenzar reconociendo l causa principal de esta siniestra situación. Ninguna solución podrá ser efectiva mientras no se gobierne el libre comercio y la globalización por normativas financieras y de inversión globales acordadas por los líderes mundiales e implementado bajo la estricta tutela de supervisores internacionales autorizados. Los flujos monetarios liberales alocados han sido desatados durante tres décadas produciendo la presente crisis, que muy bien podría perdurar otra década o más.

¿Habrá algún líder mundial lo suficientemente bragado para ponerle el collar con cascabel a los desmanes poco escrupulosos de los mercados?

Fernando Fuster-Fabra

Barcelona

RETORNO A ÍTACA: ODISEA GRIEGA POR LOS MARES DEL EURO

El que se obstina con una idea es un necio, el que se ilusiona  un ingenuo y el que la desarrolla para aprovecharla un sabio ...”

El 9 de mayo se cumplieron 60 años del día que unos verdaderos sabios europeos se sentaron para hacer una única Europa. Sólo habían pasado 5 años del fin de la II Guerra Mundial con Alemania enfrentada al resto.

Estos primeros días de mayo de 2010 han demostrado que una crisis económica es capaz de hacer incumplir todas aquellas voluntades de nuestros sabios en su visión de la Unión Europea.

La tardanza en actuar por las presiones de Ángela Merkel, ha sido una clara señal que Europa se mira al ombligo y no tiene líderes para capitanear el barco a través de los riesgos de los mares económicos globalizados. No sólo ha padecido Grecia los envites de los mercados especulativos sino que la indecisión o intencionado retraso a tomar medidas ha puesto en peligro otras economías de la Unión – Portugal, España, Irlanda, Italia y Reino Unido – sino también ha puesto en duda la propia razón del Euro y la incompleta estructura que lo sustenta.

Hay que recordar a los actuales líderes que hoy gobiernan los Estados Miembros que el Tratado de Maastricht en sus Artículos 99 & 104, formalmente denominado Tratado de la Unión Europea, y cuya última reforma ha sido en el Tratado de Lisboa, incluye un pacto que no sólo habla de la estabilidad presupuestaria sino que insiste en el crecimiento progresivo de cada Estado Miembro. Dicho pacto se tituló Pacto de Estabilidad y Crecimiento, por lo que ambos van unidos y no por separado.

La insistencia por parte de Alemania de la estabilidad, apoyada en menor medida por Francia, donde se fija 2013 como fecha límite para volver al 3% del déficit presupuestario estatal es una insensatez si no se tiene en cuenta que tal exigencia debe ir unido al correspondiente crecimiento de cada economía de modo proporcional.

Como en esa odisea que viviera Ulises en los mares a su paso por el Estrecho de Mesina, la rígida postura germana son cantos de sirena que calman las tormentas hoy y preparan para mayores desastres.

Los vaivenes especulativos de las bolsas europeos con sus caídas de las semanas pasadas y la euforia de ayer, es la indicación que el Euro sigue a la merced del capricho de los que verdaderamente dictan las tendencias con rumores y presiones. Llevamos un par de años escuchando que el sistema financiero necesita mayor supervisión y que hasta las agencias de rating deben ser reguladas en su actividad pero nadie ha dado un paso, salvo cuando en economías como la alemana, la francesa o la británica tuvieron no sólo que aportar enormes sumas para sanear sus bancos sino hasta nacionalizar alguna.

Algunos son los mismos bancos que están en peligro caso de que Grecia declarara suspensión de pagos de su deuda pública. Mientras que bancos españoles casi no tienen presencia en ese asunto, los bancos alemanes, francesas y algún británico poseen el 60% de la deuda griega. Algún banco, como el Deutsche Bank alemán, ha solicitado financiación del BCE al 1% y ha estado comprando esa deuda con un rédito del 6%, y ahora casi alcanzando el 10%. ¿Es esa la forma de demostrar la unión de Europa?

Las aguas en cual navegamos la nave Unión Europea no sólo tiene los riesgos económicos de una estructura incompleta sino que se aparcó en aquel entonces el desarrollo de los otros dos pilares de Maastricht contemplados como  – asuntos de interior y justicia & política exterior y de seguridad común. Puesta finalmente en marcha el Tratado de Lisboa, algunos miembros poderosos ya han dificultado el cumplimiento de las cláusulas de ese tratado adicional. Ni se deja que gobierne el recién nombrado presidente único ni parece haber intención de desarrollar una política exterior común. Merkel y Sarkozy han querido manejar a Van Rompuy aunque éste aparentemente se resistiera.

Y añadido a todo ello, los últimos acontecimientos políticos complican aún más la situación, como lo he ido previendo en otros blogs.

En las elecciones británicas del pasado jueves, aun ganando el conservador David Cameron las elecciones, el Reino Unido tiene un nuevo parlamento sin clara mayoría para gobernar. El candidato liberal Nick Clegg tiene la llave para la gobernanza de conservadores o laboristas. Si decide apoyar a Cameron, la UE tiene serios problemas en el horizonte, por la postura anti-europeísta de los tories de Cameron. Si decide respaldar al dimisionario Gordon Brown, Clegg que es pro-UE podrá compartir gobierno un tiempo limitado antes de convocar nuevas elecciones. En cualquier caso, la inestabilidad del gobierno británico que salga de las negociaciones no durará toda la legislatura.

Para complicar todo más de lo que ya está, Ángela Merkel ha sido castigada en las últimas elecciones del mayor länder alemán, Renania del Norte-Westphalia. A partir de ahora, deja de tener mayoría en el Bundesrat que tiene potestad para ratificar las leyes en la Alemania federal. Así que ni podrá bajar impuestos, ni romper la moratoria nuclear ni retirar beneficios sociales porque ella lo quiera o se lo impongan sus socios liberales. ¿Ha llegado el momento de la verdad para la Merkel en su papel de Medea (ver blog anterior) en esa su política de desconfianza en el escenario europeo?

¿Y dónde queda España? Precisamente en su turno de presidencia semestral, los vaivenes de las tormentas alrededor de la crisis y en los mares del Euro, España quizá debió ejercer con mayor decisión su ocasión de liderazgo. Concedió un aplazamiento a Brown al no incluir en el orden del día de la cumbre de líderes el asunto de la regulación de las entidades financieras. Mañana igual Brown ya no estará en 10 Downing St. Y si siguiera, de todas formas ya le queda corta travesía hasta su retirada como líder laborista en otoño. ¿Se equivocó Rodríguez Zapatero con su talante galante hacia el británico cuando la “ossi” Merkel le acosaba con llamaradas al cogote?

En estas últimas semanas, he sentido gran frustración por ser un europeísta convencido que no ve en los líderes actuales lo que la Unión Europea está pidiendo a gritos.

¡Queremos una UE de los ciudadanos! Ya está bien de una Europa de los estados con líderes que se miran el ombligo y no tienen la grandeza que tuvieron sus antecesores hace 60 años.

Fernando Fuster-Fabra