Posts Tagged ‘Merkel’

LA UNIÓN DE EUROPA EN LA ENCRUCIJADA: HACER O MORIR

Los problemas no se pueden resolver con el mismo rango de pensamiento que las creó.”

–       Albert Einstein

 

Versión en inglés: http://wp.me/pv6EY-7S

Hace unos días se celebró la cumbre G-20 de los líderes mundiales en Cannes. Como era de esperar, no se tomaron decisiones para resolver la crisis económica que afecta la estabilidad de un buen número de países. Ni siquiera se habló de establecer cortapisas a los abusos especulativos que brotan al compás de las calificaciones de unas agencias propensas a provocar alarma con sus suposiciones. Allí habían acudido los principales líderes europeos representando a la Unión Europea además de Alemania, Francia, Italia y Reino Unido como miembros de pleno derecho, con España y Países Bajos como invitados.

A pocas millas habían quedado sobre la mesa en Bruselas la crisis griega con amenaza de referéndum y la tormenta italiana que se avecinaba. Hoy, la crisis en el país heleno aun no se ha resuelto aunque su primer ministro electo (Papandreu) ha tenido que dimitir y otro nombrado (Papadimos), sin elecciones, en su lugar. Algo parecido sucedió en Italia apenas hace unas horas, con la caída de Berlusconi tras la aprobación de las reformas exigidas con el nombramiento de Monti para sustituirle.

Dos nuevas figuras no elegidas por las respectivas ciudadanías, asumen las respectivas tareas; tecnócratas como se les define, sin parar a analizar sus estrechos vínculos a las estructuras financieras que diría yo han sido parte y arte de toda esta lamentable situación. Lukas Papadimos fue vice-presidente del BCE de 2002 hasta 2008 cuando gobernaba Jean Claude Trichet mientras que Mario Monti no sólo fue comisario europeo sino también consultor del notorio banco norteamericano, Goldman Sachs.

Además, en noviembre también ha tenido lugar el relevo en el BCE con el italiano Mario Draghi pasando a ocupar el sillón que ocupó Trichet desde 2003 hasta el pasado octubre. Esta es otra figura vinculada a la banca (Goldman Sachs) causante de más de un terremoto financiero, entre las cuales habría que destacar el asesoramiento al gobierno griego en la etapa del conservador, Kostas Karamanlis, cuando se falsearon las cuentas estatales en los informes a Bruselas.

Lo irónico en este circo es que cayera el legítimamente elegido Papandreu por querer convocar un referéndum para aprobar sus propuestas pero nadie ha hablado de imputar a Karamanlis ni a Goldman Sachs, por haber mentido ex profesamente, causando el efecto dominó sobre las economías más débiles de la Eurozona.

Por lo tanto, no sólo se ha dejado pasar la ocasión en Cannes para establecer globalmente unas medidas reguladoras y supervisoras de la gran banca, así como de las agencias de calificación sino que se ha ido permitiendo un paulatino trasvase de antiguos directivos de esa banca y figuras afines a la misma hacia relevantes puestos en el elenco jerárquico de la UE y los gobiernos de sus estados.

Además, la postura norteamericana ha dado un giro de 360 grados de Pittsburgh a Cannes. Con elecciones en 2012, Obama no quiere arriesgar un enfrentamiento con posibles contribuyentes a su campaña, entre los que habría que destacar la gran banca norteamericana y el poderoso lobby judío. Deja a Europa a su suerte, sobre todo porque no comparte la postura tajante germana en ciertas cuestiones de procedimiento y tiempos. Ni la mediación del presidente francés y flamante padre de una niña sirvieron para suavizar las tensiones. Es más, sabe que a pesar de la crisis el Euro sigue cotizando fuerte, asunto que beneficia al Dólar USA para facilitarle sus exportaciones al viejo continente y restar competitividad a los países europeos en su comercio con el resto del mundo.

Lo que parece haber pasado desapercibido en toda esta semana de tensión europea tras la cumbre de Cannes es que los fiscales de Múnich ordenaron un registro de las oficinas de Deutsche Bank en relación con el célebre ‘caso Kirch’. A pesar de la muerte del magnate de comunicaciones, Leo Kirch, prosigue la demanda contra el Deutsche Bank, con su consejero-delegado saliente, Josef Ackerman, en el ojo del huracán. Tal relevancia debe tener el asunto que Ackerman ha anunciado que renuncia a intentar acceder a la presidencia del banco, asunto nada sencilla después de la reforma de la ley bancaria en Alemania en 2009; dicha reforma establece un periodo de gracia de 2 años antes de que un antiguo ejecutivo pudiera acceder a la presidencia de un banco con la única salvedad de que el 25% de los accionistas así lo decidieran.

Ángela Merkel ha ocultado muchos detalles de los entresijos de las decisiones tomadas en relación con la gran banca alemana entre 2005 y 2011, así como de su pacto personal con Gerhard Schröder, en un asunto tan vital como la energética que se camufló con la llamada ‘gran coalición’. Pocos conocen la testaruda tenacidad de Merkel que le ha llevado desde ser una joven enrolada en las juventudes comunistas de la antigua RDA a ser ‘la chica’ del conservador, Helmut Kohl. Su ascenso fue una carambola tras un escándalo que se llevó por delante al elegido por Kohl para sucederle, Wolfgang Schäuble, actual ministro de economía del gobierno Merkel.

Es por eso que tampoco nadie parece haber dado importancia al anuncio estos días de la inauguración de la puesta en marcha de la Operación Nord Stream, el gasoducto pactado entre Rusia y Alemania, con el beneplácito de Francia, Países Bajos y Reino Unido, desde Vyborg (Rusia) hasta Greifswald (Alemania) por debajo del Mar Báltico. Por parte rusa figurará la estatal Gazprom como suministradora de gas natural y se ha constituido la alemana, Nord Stream AG, para la construcción y las operaciones. Es curioso notar que el antiguo primer ministro Schröeder lleva vinculado al proyecto Nord Stream  y a Gazprom desde diciembre, 2005, o sea, un mes después de ceder el puesto a Ángela Merkel.   

Lo que afea aun más este asunto es el hecho que los socios poderosos de la UE se van a repartir el botín del gas ruso sin compartirlo con los otros socios del Báltico – Polonia, Estonia, Lituania y Letonia – ni tampoco han ofrecido, de momento, una conexión a los países escandinavos. Eso sí, el gas llegará al Reino Unido al otro lado del Canal de la Mancha.

Este proyecto es en detrimento del proyecto pan-europeo Nabucco que tiene como fin la construcción de un gasoducto desde Erzurum en Turquía hasta Baumgarten en Austria, precisamente para romper la dependencia de la UE al gas ruso. Los problemas con Gazprom en el suministro a través de Ucrania han dejado a Centroeuropa e Italia sin suministro fiable en más de una ocasión mientras que Turquía ha brindado sus facilidades como señal de su voluntad europeísta. Alemania vuelve a ponerle bola negra a un estado que lleva haciendo más méritos para su ingreso en la UE que otros estados ya aceptados.

Con socios que exigen al sur sacrificios pero no comparten sus pactos beneficiosos con estados extra-comunitarios, no es de extrañar que la unión de los 27 cada día sea una tarea mucho más dura. Encima, los que imponen condiciones interpretan el Pacto de Estabilidad & Crecimiento de manera que se obliga aplicar soluciones con pensamiento convencional, en la misma línea en la que se creó el problema.

Mientras mangonee la Medea de nuestro siglo en Europa, el camino será el equivocado y el distanciamiento entre socios cada vez mayor. ¿Cuánto habrá que esperar hasta que Merkel sea enviada a su destierro?    

Fernando Fuster-Fabra

Barcelona, España     

Anuncios

TEMPESTADES EN LAS ISLAS DE LA UNIÓN EUROPEA (III)

CUMBRES EXTRAORDINARIAS Y BILATERALES QUE SIRVEN DE POCO PARA RESOLVER CON AGILIDAD AQUELLO QUE ACABARÁ MINANDO LA UNIÓN DE LOS 27 …………. La imposición de la ‘posición dominante’ (eje Bonn-Paris) jamás conseguirá el efecto positivo del consenso hacia la acción única coordinada para la resolución de un problema común ….

La semana pasada tocó mesa bilateral germano-española justo la víspera de una cumbre extraordinaria de líderes europeos en Bruselas. Merkel venía a España con un doble propósito – dar la palmadita a Rodríguez Zapatero por conseguir el pacto social en la línea ‘recomendada’ por el tándem dominante en la UE y atraerle para que respaldara sus ‘condiciones ejemplares’ para la estructuración económica futura que los 27 debían aceptar a cambio de su visto bueno a la ampliación del ‘fondo de rescate’ para países miembros en dificultades.

La cumbre al día siguiente ha demostrado que muy lejos de estar todos unidos, la postura de la canciller alemana causa tanto pavor como rechazo entre los propios socios del centro y norte de Europa. Si bien es positivo que se establezcan ‘reglas de juego’ para el Club de los 27, es muy improbable que se logre un consenso con una postura prepotente que pretende imponer lo que ella ha llamado el ‘ejemplo alemán’ a sus socios.

En primer lugar, dicho ‘ejemplo’ no puede exhibirse como únicamente un logro del estado federal alemán porque hacerlo es faltar a la verdad. Alemania es hoy lo que es porque se ha beneficiado de la solvencia de una moneda única al cual ya hay 17 estados miembros adscritos. No hay que olvidar que el Euro ha pasado en poco más de diez años de un cambio oficial de 1 Euro = 0,8628 $USA (enero, 1999) a valer 1,37 $USA por cada Euro. Es evidente, que una moneda que después de una depreciación inicial frente al patrón Dólar se haya revalorizado hasta un 60% en este corto periodo de existencia, no puede ser ni una moneda débil ni puede ponerse en duda su solvencia. Menos aún puede cuestionarse su existencia como moneda común de los estados europeos que lo han adoptado como su moneda, entre ellos Alemania. De hecho la ‘prosperidad alemana’ que Merkel desea emplear como ejemplo para sus socios menos boyantes durante este periodo de coletazo de la crisis no es otra cosa que el efecto positivo del ‘mercado común europeo’ ya que 2 de cada 3 Euros ingresados por el estado federal alemán provienen de su comercio con países de la UE, mayormente de la Eurozona. Si bien es cierto que la fortaleza del Euro ha resultado perjudicial para la venta a países que operan en torno a la influencia del Dólar USA, Yen japonés, Franco suizo o Libra esterlina, al comerciar en un 67% directamente en Euros, sus exportaciones no se han visto perjudicadas ni su competitividad afectada. Otros países europeos cuyo comercio depende más de las exportaciones a países fuera de la UE y en divisas menos fuertes que el Euro, sí han visto su competitividad mermada y su volumen de negocio reducido.



Segundo, es importante destacar que el tan cacareada crecimiento espectacular de 2010 esconde varios trucos estadísticos que va en contra tanto de la calidad socio-laboral del trabajador alemán como del poder adquisitivo decreciente del ciudadano. El contraste se acentúa mucho más entre distintos länders desde los prósperos como Baviera, con un desempleo reducido de sólo un 3,5 % en la zona de Erlangen, a las zonas ex-RDA donde rondaba el 12,7% en 2010 aunque alcanzó el 18,7% en 2005. Por lo tanto, los valores promedio, como siempre, falsean la realidad tanto en número físico de parados en los cinco länders de la antigua RDA (aprox. 2 M en 2010) sumado al nuevo estado de Berlín (habitado mayoritariamente por ‘ossis’) en comparación a los 3.500 de Erlangen (población 100.000 con un paro del 3,5%) como en calidad del puesto de trabajo e integración social de la ciudadanía.

En tercer lugar, la Alemania que Merkel nos quiere vender como ejemplar consiste de una población de 82 M de ciudadanos, con casi 4 M de los antiguos ‘ossis’ rechazando hoy  por hoy su ciudadanía de la ‘Alemania unificada’ y la pertenencia del estado alemán al Club de los 27; todo ello, a pesar de que su reconstrucción se ha estado costeando tanto con el ‘impuesto de solidaridad germano’ (aplicado a los ‘wessis’ de la antigua RFA) y las subvenciones a fondo perdido de la UE. La masa laboral alemana ha ido mermando en cuanto a su capacitación y juventud hasta el punto que Alemania hoy sufre una insuficiencia de abastecimiento de mano de obra cualificada y profesionales técnicos.


Cuarto y último, si las entidades financieras alemanas se sometieran a las exigencias supervisoras y gubernamentales aplicadas en España para aplacar los mercados financieros que ponen en duda la solvencia de la banca española, el 50% de las entidades alemanas no pasarían el listón del aprobado, y por lo menos la mitad de las mismas o deberían ‘rescatarse desde el estado’ o declarar quiebra. Mientras no demuestre Alemania que es capaz de poner en vereda a sus propias entidades bancarias, no tiene autoridad moral para implantar ajustes fiscales en los otros estados de la Unión que padecen estas asfixias presupuestarios impuestas en nombre de un Pacto de Estabilidad & Crecimiento entre cuyos primeros incumplidores en 2003 estaban Alemania y Francia; precisamente el tándem franco-alemán es el que después del Contubernio de Deauville trazó esta malévola ruta de austeridad hacia la estabilidad pero sin considerar el igual de importante crecimiento que figura en el tan aludido pacto.

¿Qué nos vende, entonces, la Merkel-Medea, aspirante a heroína del momento y candidata a villana de la tragedia europea en esta ruta hacia un suicidio colectivo?

Fernando Fuster-Fabra Fdz.

Consultor Estratégico en

Asuntos Europeos desde 1988



LA CUMBRE G-20 DE TORONTO: LA ÚLTIMA OPORTUNIDAD DE VER LA CRISIS DESDE OTRO ÁNGULO

Versión en inglés http://wp.me/pv6EY-4T

Después del infructuoso encuentro de los ministros económicos en Busan a principios de junio, son escasas las esperanzas de un progreso y acuerdo entre los líderes mundiales en la Cumbre del G-20. Surge una inevitable duda – ¿Gobiernan estos líderes sus estados y el mundo para los ciudadanos que los eligieron o para los mercados financieros que mecen sus frágiles decisiones?

Cuando Obama estaba a punto de ocupar la Casa Blanca y España era invitada por primera vez al grupo, se celebró un encuentro del G-20 en Washington D.C. bajo la batuta de un George Bush en retirada. Desde entonces, se han celebrado dos otras cumbres, las de Londres http://fernandofusterfabra.wordpress.com/2009/04/19/hello-world/ y Pittsburgh http://fernandofusterfabra.wordpress.com/2009/09/26/the-pittsburgh-summit-the-world’s-future/ , con prácticamente los mismos resultados estériles. Con toda probabilidad es que la Cumbre de Toronto siga en esa misma tónica.

Mientras que los Estados Unidos ha flirteado con China en lo que se bautizó como la ‘fórmula G-2’, la UE ha sido incapaz de asumir una única postura sólida en política económica internacional en las sucesivas cumbres. Además, la Casa Blanca tiene cautela en retirar el gasto público precipitadamente mientras la recuperación no sea más convincente. Al contrario, la Canciller germana, Ángela Merkel, ha azuzado a los otros líderes europeos con el consentimiento del Presidente Sarkozy de Francia para adoptar drásticos recortes de la deuda pública del club europeo de los 27. Estos puntos de vista contradictorios dificultan llegar a un terreno de acuerdo entre los líderes del G-20 para tomar verdaderamente indispensables acciones sin más demora.

El Primer Ministro de Canadá y anfitrión de la cumbre, Stephen Harper, precisamente es contrario al único punto de coincidencia entre los líderes de Estados Unidos y europeos – la aplicación de una tasa a las operaciones bancarias. Probablemente, su postura será utilizada por otros líderes de las economías emergentes para retrasar cualquier acción que pudieran hacer peligrar a sus respectivas tasas de crecimiento. Sin embargo, este mismo crecimiento bien podría causar el recalentamiento económico en Brasil, China e India que pondría en serios problemas la recuperación. Harper que presume de la economía canadiense y la solvencia de sus bancos parece olvidar que es primer ministro de un país que ha ido perdiendo importancia en asuntos internacionales y cuyos bancos tan conservadores no son precisamente un referente como instituciones para el Nuevo Milenio.

Asimismo, China aparentemente puede haber hecho una concesión a Estados Unidos en relación con el valor del Yuan pero sería de ingenuos considerar tal acto táctico como una tendencia definitiva de colaboración permanente china en todos los asuntos económicos y políticos internacionales. Al contrario, esta actuación bien podría ser contrarrestado por una postura bastante firme contra cualquier propuesta EE.UU.–UE en la Cumbre de Toronto.

De manera similar, el Presidente saliente de Brasil, Lula Da Silva, en un esfuerzo a impresionar al electorado brasileño y asegurar la victoria de su propuesto sucesor, probablemente empleará una estrategia de línea dura con las propuestas estadounidenses.

Presiento que los líderes mundiales siguen siendo incapaces de pensar a lo grande http://fernandofusterfabra.wordpress.com/2009/12/29/world-leaders-uncapable-to-think-big/ ni son suficientemente creativos para visionar el tema de la crisis desde otro ángulo. Es evidente que la cumbre del G-20 debería comenzar reconociendo l causa principal de esta siniestra situación. Ninguna solución podrá ser efectiva mientras no se gobierne el libre comercio y la globalización por normativas financieras y de inversión globales acordadas por los líderes mundiales e implementado bajo la estricta tutela de supervisores internacionales autorizados. Los flujos monetarios liberales alocados han sido desatados durante tres décadas produciendo la presente crisis, que muy bien podría perdurar otra década o más.

¿Habrá algún líder mundial lo suficientemente bragado para ponerle el collar con cascabel a los desmanes poco escrupulosos de los mercados?

Fernando Fuster-Fabra

Barcelona

RETORNO A ÍTACA: ODISEA GRIEGA POR LOS MARES DEL EURO

El que se obstina con una idea es un necio, el que se ilusiona  un ingenuo y el que la desarrolla para aprovecharla un sabio ...”

El 9 de mayo se cumplieron 60 años del día que unos verdaderos sabios europeos se sentaron para hacer una única Europa. Sólo habían pasado 5 años del fin de la II Guerra Mundial con Alemania enfrentada al resto.

Estos primeros días de mayo de 2010 han demostrado que una crisis económica es capaz de hacer incumplir todas aquellas voluntades de nuestros sabios en su visión de la Unión Europea.

La tardanza en actuar por las presiones de Ángela Merkel, ha sido una clara señal que Europa se mira al ombligo y no tiene líderes para capitanear el barco a través de los riesgos de los mares económicos globalizados. No sólo ha padecido Grecia los envites de los mercados especulativos sino que la indecisión o intencionado retraso a tomar medidas ha puesto en peligro otras economías de la Unión – Portugal, España, Irlanda, Italia y Reino Unido – sino también ha puesto en duda la propia razón del Euro y la incompleta estructura que lo sustenta.

Hay que recordar a los actuales líderes que hoy gobiernan los Estados Miembros que el Tratado de Maastricht en sus Artículos 99 & 104, formalmente denominado Tratado de la Unión Europea, y cuya última reforma ha sido en el Tratado de Lisboa, incluye un pacto que no sólo habla de la estabilidad presupuestaria sino que insiste en el crecimiento progresivo de cada Estado Miembro. Dicho pacto se tituló Pacto de Estabilidad y Crecimiento, por lo que ambos van unidos y no por separado.

La insistencia por parte de Alemania de la estabilidad, apoyada en menor medida por Francia, donde se fija 2013 como fecha límite para volver al 3% del déficit presupuestario estatal es una insensatez si no se tiene en cuenta que tal exigencia debe ir unido al correspondiente crecimiento de cada economía de modo proporcional.

Como en esa odisea que viviera Ulises en los mares a su paso por el Estrecho de Mesina, la rígida postura germana son cantos de sirena que calman las tormentas hoy y preparan para mayores desastres.

Los vaivenes especulativos de las bolsas europeos con sus caídas de las semanas pasadas y la euforia de ayer, es la indicación que el Euro sigue a la merced del capricho de los que verdaderamente dictan las tendencias con rumores y presiones. Llevamos un par de años escuchando que el sistema financiero necesita mayor supervisión y que hasta las agencias de rating deben ser reguladas en su actividad pero nadie ha dado un paso, salvo cuando en economías como la alemana, la francesa o la británica tuvieron no sólo que aportar enormes sumas para sanear sus bancos sino hasta nacionalizar alguna.

Algunos son los mismos bancos que están en peligro caso de que Grecia declarara suspensión de pagos de su deuda pública. Mientras que bancos españoles casi no tienen presencia en ese asunto, los bancos alemanes, francesas y algún británico poseen el 60% de la deuda griega. Algún banco, como el Deutsche Bank alemán, ha solicitado financiación del BCE al 1% y ha estado comprando esa deuda con un rédito del 6%, y ahora casi alcanzando el 10%. ¿Es esa la forma de demostrar la unión de Europa?

Las aguas en cual navegamos la nave Unión Europea no sólo tiene los riesgos económicos de una estructura incompleta sino que se aparcó en aquel entonces el desarrollo de los otros dos pilares de Maastricht contemplados como  – asuntos de interior y justicia & política exterior y de seguridad común. Puesta finalmente en marcha el Tratado de Lisboa, algunos miembros poderosos ya han dificultado el cumplimiento de las cláusulas de ese tratado adicional. Ni se deja que gobierne el recién nombrado presidente único ni parece haber intención de desarrollar una política exterior común. Merkel y Sarkozy han querido manejar a Van Rompuy aunque éste aparentemente se resistiera.

Y añadido a todo ello, los últimos acontecimientos políticos complican aún más la situación, como lo he ido previendo en otros blogs.

En las elecciones británicas del pasado jueves, aun ganando el conservador David Cameron las elecciones, el Reino Unido tiene un nuevo parlamento sin clara mayoría para gobernar. El candidato liberal Nick Clegg tiene la llave para la gobernanza de conservadores o laboristas. Si decide apoyar a Cameron, la UE tiene serios problemas en el horizonte, por la postura anti-europeísta de los tories de Cameron. Si decide respaldar al dimisionario Gordon Brown, Clegg que es pro-UE podrá compartir gobierno un tiempo limitado antes de convocar nuevas elecciones. En cualquier caso, la inestabilidad del gobierno británico que salga de las negociaciones no durará toda la legislatura.

Para complicar todo más de lo que ya está, Ángela Merkel ha sido castigada en las últimas elecciones del mayor länder alemán, Renania del Norte-Westphalia. A partir de ahora, deja de tener mayoría en el Bundesrat que tiene potestad para ratificar las leyes en la Alemania federal. Así que ni podrá bajar impuestos, ni romper la moratoria nuclear ni retirar beneficios sociales porque ella lo quiera o se lo impongan sus socios liberales. ¿Ha llegado el momento de la verdad para la Merkel en su papel de Medea (ver blog anterior) en esa su política de desconfianza en el escenario europeo?

¿Y dónde queda España? Precisamente en su turno de presidencia semestral, los vaivenes de las tormentas alrededor de la crisis y en los mares del Euro, España quizá debió ejercer con mayor decisión su ocasión de liderazgo. Concedió un aplazamiento a Brown al no incluir en el orden del día de la cumbre de líderes el asunto de la regulación de las entidades financieras. Mañana igual Brown ya no estará en 10 Downing St. Y si siguiera, de todas formas ya le queda corta travesía hasta su retirada como líder laborista en otoño. ¿Se equivocó Rodríguez Zapatero con su talante galante hacia el británico cuando la “ossi” Merkel le acosaba con llamaradas al cogote?

En estas últimas semanas, he sentido gran frustración por ser un europeísta convencido que no ve en los líderes actuales lo que la Unión Europea está pidiendo a gritos.

¡Queremos una UE de los ciudadanos! Ya está bien de una Europa de los estados con líderes que se miran el ombligo y no tienen la grandeza que tuvieron sus antecesores hace 60 años.

Fernando Fuster-Fabra

¿QUO VADIS EUROPA?

Quizá este instante de la Historia de Europa sea el más propicio para plantearse esa clásica pregunta – ¿hacia dónde va Europa?

Escasamente han transcurrido 20 años de la caída del Muro de Berlín, y ya tenemos construidos muchos otros muros invisibles que parecen amenazar con ese grandioso sueño de no pocos ilustres europeos que antepusieron a su respectivas nacionalidades e ideologías, el proyecto de una Europa unida.

En 2010, tras la primera crisis de la moneda única, las tornas parecen haber cambiado – primero los estados, después las ideologías y por último la Unión Europea.

¿Hacia dónde quieren llevarnos los líderes europeos que hoy gobiernan en los estados de la Unión? ¿Aplican tácticas en Europa que beneficien sus estrategias unilaterales o imponen su estrategia única pretendiendo resolver tácticamente los intereses de 27 Estados Miembros?

¿Es esa la unión que vislumbraron Monnet, Schumann, Adenauer, De Gasperi o Spaak? ¿Siquiera tiene que ver con la visión más reciente de políticos europeos como Helmut Kohl, François Mitterrand, Jacques Delors o Felipe González?

Las elecciones que ya se han celebrado en Francia, Italia y Países Bajos (regionales) se suman a las que tendrán lugar en mayo en Alemania (länder Renania del Norte-Westphalia), Reino Unido y Países Bajos (nacionales). Ante los cambios que ya han supuesto y están por llegar en los equilibrios del poder en miembros de la Unión de primera fila, nadie duda que los efectos se hagan sentir en las decisiones que se tomen en los futuros consejos de mandatarios que imponen criterios a la marcha de la Europa de los 27.

Además, se hace creer a la desencantada ciudadanía europea que el juego anda entre ideologías. Nada más lejos de la realidad. La UE no es únicamente cuestión de conservadores, social demócratas, liberales, demócrata cristianos, verdes de izquierdas o radicales de ambos extremos. Es más bien una amalgama que debe acabar aglutinando a europeístas de distintos colores si se quiere frenar la marea de euroescepticismo mezclada con posturas tintadas de acervados nacionalismos retrógradas.

Ni son convergentes al cien por cien los partidos conservadores o socialistas de Alemania, España, Francia, Italia & Reino Unido, ni son comparables los partidos liberales, por ejemplo, de Alemania y Reino Unido. Es por esa razón que las políticas de la Unión no pueden tener tintes ideológicos escorados hacia ninguna opción, menos aún adoptar una línea exclusivista de derechas, centro o izquierdas.

El pacto conservador-liberal de Alemania hace aguas, poniéndose a prueba en las elecciones del mayor länder alemán en mayo. En cambio, en el Reino Unido se espera que ni conservadores ni laboristas obtengan la mayoría absoluta, lo que hará que ambos tengan que recurrir a la bisagra liberal para gobernar. Italia no se libra de los pactos aunque en este caso hacia un peligroso fortalecimiento de la xenofóbica Liga Norte en detrimento de Berlusconi. La hegemonía de Sarkozy entre conservadores galos será retada por su eterno rival, Dominique de Villepin precisamente en momentos de debilidad del actual gobierno francés. España, con su abultado paro, parece perderse en mas mareas de las crisis, propia y ajena, sin despuntar en actuaciones ni marcar tiempos en la agenda europea durante su probable última presidencia de turno.

Se dio pistoletazo de salida al Tratado de Lisboa en diciembre del 2009, empezando a poner en marcha su incierta maquinaria hace escasamente 3 meses, y ya hay voces altisonantes exigiendo su revisión. El belga Van Rompuy, desde su toma de posesión, ha negociado la crisis, pero siempre a la sombra tanto del puño de hierro de la canciller germana y del protagonismo exagerado del presidente galo. Peor lo ha tenido la dama británica, Lady Ashton, que no sólo ha visto rechazado su plan de departamento de exteriores en la Eurocámara sino que además ha brillado por su ausencia en numerosos actos diplomáticos internacionales y europeos en este último trimestre. Ni que decir que toda la buena voluntad de Durao Barroso es insuficiente para poner orden en la torre de babel que reina en esferas de la Unión. El Parlamento Europeo intenta cumplir su papel dentro del marco de ese nuevo tratado que tanto costó aprobar, y que hoy, ya está puesto en entredicho por las actuaciones impropias de unos y otros.

¿Hacia dónde quiere ir Europa?

¿Hacia dónde quieren llevarlo los líderes de turno?

¿Hacia dónde queremos los 500 M de europeos que vaya?

Si los 500 M que hoy nos consideramos parte de esa Unión, no somos capaces de imponer nuestra voluntad sobre esos líderes que mañana puede que ya no estén,  es muy probable que ni vayamos hacia dónde debiéramos ni tengamos la Unión Europea que todos nos merecemos.

Fernando Fuster-Fabra, Madrid

TRAGEDIA GRIEGA EUROPEA CON MERKEL DE MEDEA

Ninguna otra figura puede ser heroína, villana y víctima en un mismo personaje, en una obra histórica magnífica como es la Unión Europea …


El escenario, el Consejo Europeo de los 27 bajo presidencia de Van Rompuy bajo la presidencia de turno española. El guión gira alrededor de un complot contra la unión, con Grecia como talón de Achiles.

¿Conoce el lector la tragedia griega Medea de Eurípides? Si no lo recuerda, va siendo hora que le dé un repaso, para comprender el paralelismo de esa obra maestra griega con los avatares de un territorio denominado Unión Europea en pleno Siglo XXI, con Ángela Merkel como la principal figura trágica de Medea.

Ha llegado el momento para cada ciudadano adscrito a la Unión Europea a comprender que pertenece a una unión política que no acaba de consolidarse, y a una unión económica que hace aguas por falta de la anterior bajo un verdadero liderazgo cohesivo que no llega a tomar forma.

Muchos han sido los comentarios, algunos conciliadores, otros diplomáticos y también alguno ácido, sobre el resultado de la recién concluida cumbre en Bruselas. Unos admiten que “la Merkel” ha vuelto a salirse con la suya. Otros son más cautos y reconocen méritos particulares de Van Rompuy e incluso de Rodríguez Zapatero que suavizaran las posturas bruscas del “caballo ossi” en praderas primaverales sureñas. Aún otros menos optimistas, ven peligrar, cada vez más, aquel sueño europeo de Conrad Adenauer, entre otros, e impulsado por un Helmut Kohl que precisamente aupó a Ángela Merkel a las esferas del poder en la Alemania “wessi” desarrollada e internacional.

La solución de esta última cumbre los días 25 & 26 de marzo de 2010 pretende satisfacer a una galería financiera inversionista, pero no engaña a nadie sobre una triste realidad. La fachada principal del Euro oculta un edificio económico europeo a medio construir, que tarde o temprano podrá caer ante otro agresivo envite de intereses creados alrededor de productos derivados y la trama avariciosa de especuladores organizados en acciones short-selling.

En su primer mandato, Ángela Merkel resultó ser una heroína que permitió “la gran coalición” alemana entre la CDU y la SPD, justo antes del comienzo de esta crisis económico-financiera global. El pacto entre conservadores y social demócratas no fue fácil, y “la Merkel” demostró su tenacidad y hasta testarudez adquirida en su etapa en “la otra Alemania” tras el telón de acero. Al final, impuso unos criterios rígidos para sacar a “la Alemania social” de Schröeder que estaba atascada en un barrizal de endeudamiento y estancamiento económico. ¡Bravo por Ángela, la Medea heroína del Nuevo Milenio!

Lo que sucede es que como Medea, “la Merkel” tuvo que irse de su tierra a otra foránea. Ángela Merkel, por mucho que Helmut Kohl la apadrinara, no era una alemana del oeste de pleno derecho, ni su formación y experiencia plasmada en las formas de desarrollo en la Alemania respaldada por las fuerzas aliadas conquistadores. Su trayectoria como funcionaria en la desaparecida República Democrática Alemana no puede obviarse ni ignorar la imprimación de aquellos modos en su actual “formar de ejercer” como persona y líder del país más desarrollado de Europa. Los “ossis”, y “la Merkel” es un claro exponente de este comportamiento genérico, tienden a basar su percepción sobre la desconfianza. No miran que hay de positivo en lo que perciben sino en que medida pudieran verse perjudicados. Ello hace que como Ángela Merkel, otros 16 M de alemanes ejerzan hoy cierto grado de desconfianza hacia lo desconocido.

Fiel a su forma de percibir la realidad, Ángela Merkel se aferra al frío análisis de los hechos, lo que le ha permitido romper aquella aplaudida “ gran coalición” para un maridaje más propio de la ideología conservadora, abrazando así a los liberales (FDP) de Westerwelle para formar el actual gobierno. Lo que sucede es que hasta los más lógicos se equivocan cuando aparcan la valoración de los sentimientos del pueblo. Alemania, con una población de 80 M de ciudadanos tan mezclados que la presencia foránea por distintos conceptos como son la inmigración y la reunificación, es un país que requiere de un liderazgo inteligentemente emocional, para poder suavizar sus fisuras socio-culturales. Y aquí “la Merkel” se demuestra demasiado rígida para acertar con una fórmula lógica aceptable para todos, los suyos y los ajenos.

Ante las próximas elecciones en Renania del Norte-Westphalia en mayo, Ángela Merkel teme que el debilitamiento liberal y el cuestionamiento de su política interior hagan perder ese importante länder de más de 18 M de habitantes y responsable del 22% del PIB alemán. Por lo tanto, para no correr riesgo ninguno, la canciller ha optado por seguir una línea dura que demuestre como protege los intereses alemanes en foros internacionales, en particular en la Unión ante la crisis económica que acecha a Grecia.

Como buena villana al estilo de Medea, lo que interesadamente calla, es el hecho que ni la posible quiebra económica de Grecia es ajena a la Alemania que renunció a su Marco Alemán para abrazar al Euro ni que sean entidades bancarias alemanas las que saldrían entre las más perjudicadas en caso de una situación de default payment de los bonos del Estado griego en junio de este año. En efecto, los mayores bancos alemanes (juntos con entidades francesas y suizas) poseen la mayor parte (aprox. el 65%) de la deuda pública griega con vencimientos sobre los próximos años. Lo peor es que el gobierno de coalición CDU-FDP es cómplice de las operaciones financieras llevadas a cabo por entidades financieras alemanas que han acudido al crédito del BCE al 1% y han invertido ese mismo dinero en bonos griegos por encima del 6%, una operación que de salir bien, deja un beneficio neto anual del 5% con capital de todos los países europeos partícipes (16) en la eurozona. La malvada Merkel calla porque mientras no hubo riesgo, bendecía el beneficio rápido previsto en el libre mercado tan defendido por sus socios de coalición y por la banca alemana.

Sin embargo, el escándalo estalló. Los conservadores griegos que gobernaron desastrosamente Grecia hasta hace unos meses habían sido también malvados y tramposos. Con ayuda de Goldman Sachs (otro sospechoso de provocar la crisis mundial), el anterior gobierno griego falseó sus cuentas y lanzó deuda con un rating inexacto a su situación financiera, deuda que es la que tendrá que ir venciendo a lo largo de estos próximos años. Y “la Merkel”, aprovechando su figura de heroína, líder de la manada del Consejo Europeo de los 27, vuelve a sacar pecho para exigir cumplimiento del Pacto de Estabilidad, y hasta sanciones de expulsión (no previsto en los acuerdos de la UE) de la zona Euro, y quién sabe si de la mismísima Unión. Ésta es “la Merkel” villana, que como Medea, es capaz en tierra ajena de tramar en contra de su “propia familia europea” con fines bien egoístas.

Y para cerrar la tragedia de “la Merkel” convertida en Medea, queda el tercer acto que aún está por representarse. ¿Será Ángela Merkel víctima de sus propios enredos en los meses que están por llegar?

Las elecciones de mayo podría ser algo más que una espada de Damocles transitoria para convertirse en su propio Waterloo, y la ruptura de esa avariciosa alianza que firmó con los liberales, defensores del libre mercado a cualquier precio.

Vemos, hoy, una líder alemana que ha perdido en esta ocasión su figura de líder de hierro en el escenario europeo, con cortedad de miras que le hacen desmerecer la herencia de Helmut Kohl y que obliga a todo europeísta a dudar de la conveniencia de tenerla como figura de referencia en el trazado de una unión económica consolidada, y sobre todo, hacia una ambición de una sólida unión político-social de los estados verdaderamente europeos.

¿Quién es el líder europeo que deba dar el paso adelante para retar a esta Medea de nuestros tiempos? ¿Es qué hay alguno que esté a la altura del reto y del momento de oportunidad? Empiezo a tener serias dudas.

http://la-union-europea-sus-liderazgos.blogspot.com/

http://las-islas-llamadas-union-europea.blogspot.com/

http://launiondelos27.blogspot.com/

http://la-union-que-no-llega.blogspot.com/

Fernando Fuster-Fabra Fdz.

Consultor Estratégico & Experto

en Relaciones Internacionales